En el área sanitaria provincial no debieran existir pausas a la hora de buscar fórmulas para eliminar las penosas esperas que, muchas veces, deben realizar los pacientes para ser atendidos en los hospitales públicos, en especial en el sector de guardias, demandadas siempre por casos de urgencia.
Tales conclusiones surgen al conocerse los trastornos que en las últimas jornadas –caracterizadas por la aparición de numerosos casos de bronquiolitis, gripes y neumonías- atravesaron no pocos pacientes que acudieron a las guardias del Hospital San Roque de Gonnet, tal como se reflejó en la edición de ayer. Sin embargo, también se conocieron reclamos similares sobre otros centros de salud requeridos por el crecimiento de la demanda.
Se dijo en este caso que se vivieron situaciones de mucho enojo en la guardia del San Roque, al que también asisten pacientes que provienen del Conurbano bonaerense, en donde madres con niños enfermos, algunos de ellos con fiebre alta, debieron esperar más de cinco horas para ser atendidos.
Según aseguraron, la atención médica estuvo concentrada en el segundo piso, en donde se encuentran los pacientes internados, lo que dejó la guardia prácticamente sin respuesta. “Es una vergüenza, los chicos con fiebre y tos esperando horas”, señaló una mujer que se encontraba en el lugar.
A nadie le puede escapar que, como se dijo, muchos de los pacientes de los hospitales públicos llegan desde barrios muy lejanos, cuando no lo hacen desde el corazón del conurbano bonaerense y hasta de provincias y países limítrofes. Se crean así situaciones complejas y hasta dramáticas, que para muchos no tienen solución.
Lo cierto es que las colas sempiternas que, en algunos casos, se deben realizar desde horas de la madrugada para conseguir, en los hospitales públicos desaparecieron cuando se pusieron en vigencia desde 2012 turnos de atención públicos para las distintas especialidades.
Sin embargo, el sector de las guardias, obviamente, atiende casos emergentes y de allí la necesidad de reforzarlas en todos los centros de salud oficiales.
Se expresó muchas veces en esta columna que las colas constituyen uno de los males que soporta nuestra comunidad en varios tipo de trámites y actividades, pero que se convierten en un verdadero suplicio cuando son personas enfermas o necesitadas de concretar una consulta médica las que deben aguardar muchas horas para ser atendidas.
De allí que resulta imperioso tomar conciencia y crear las condiciones para que el derecho a la salud sea efectivamente satisfecho a través de una prestación hospitalaria regional eficaz, de la mejor calidad, con suficientes recursos médicos y de personal auxiliar, así como bien equipada, que no comprometa de ningún modo las necesidades ni hiera la sensibilidad de quienes deben recurrir a ella.
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