Diego Santilli transita sus primeros días como jefe de Gabinete nacional con algunas misiones clave que cumplir encomendadas por los hermanos Milei. Satisfacer una de ellas supone otorgar a la Casa Rosada una herramienta que considera central para robustecer el plan de reelección que amasa el Presidente.
El “Colorado” es el encargado de convencer a gobernadores de origen radical, cercanos al PRO y peronistas que colaboran con el Gobierno en el armado de mayorías en el Congreso, de la necesidad de evitar las elecciones Primarias, tal como ya ocurriera en el pasado turno electoral. Es una tarea demandante que viene de la mano de otra: allanar el camino para permitir listas colectoras de diputados nacionales.
En el pináculo del poder nacional suponen que esa ingeniería le permitiría a Javier Milei potenciar su candidatura, pero también abrirles los brazos a potenciales aliados. La idea oficial es que el candidato presidencial de La Libertad Avanza pueda llevar dos listas de legisladores que traccionarían para su figura. Una sería de la LLA; la otra, incluiría a los aliados.
Es una arquitectura que facilitaría, además, acuerdos electorales con distintas fuerzas que podría anotar candidatos propios con una única salvedad: tendrán que aceptar que el único candidato presidencial es Milei.
Sobre ese diseño tendrá que trabajar Santilli. De su éxito acaso dependa la definición de su propio futuro político y su anhelo por convertirse en el candidato a gobernador bonaerense de La Libertad Avanza.
Su designación en lugar de Manuel Adorni parece implicar un paso en esa dirección, pero en LLA se afirma que Karina Milei, pese al gesto de avalar y hasta impulsar el encumbramiento del “Colorado”, no recoge las banderas y sigue pensando en un candidato propio para la pelea bonaerense. La hermana del Presidente hizo algo más: impuso como segundo de Santilli a Guillermo Ignacio Devitt, un hombre de su extrema confianza, acaso como para estar al corriente de los movimientos del reemplazante de Adorni.
Como sea, la llegada de Santilli a la Jefatura de Gabinete generó otros movimientos. Se habla de un entendimiento entre el nuevo funcionario con los primos Martín y Lule Menem que implicaría avanzar sobre algunos resortes de poder que hoy controla Sebastián Pareja, el presidente de La Libertad Avanza en la Provincia. Por caso, delegaciones de algunos organismos como PAMI o Anses.
No son los únicos ruidos que existen en el campamento libertario. En varios distritos como Quilmes y San Isidro, concejales decidieron romper los bloques para transitar su propio camino lejos de La Libertad Avanza.
El éxito de la empresa que los Milei le encargaron a Santilli podría terminar complicando aún más el escenario de beligerancia en el que convive el peronismo. Sin Primarias, la idea de saldar supremacía entre Axel Kicillof y el kirchnerismo sin ir a una ruptura traumática, se terminaría sumergiendo en un mar de imposibles.
Esa disputa se vuelve cada vez más explícita. El Gobernador blanqueó a parte de su tropa con la que se reunió en los últimos días que está dispuesto a competir en las PASO contra la lista que apadrine Cristina Kirchner. También deja trascender que no está dispuesto a aceptar un esquema de negociación por el cual deba ceder la candidatura a gobernador y también el manejo de la lista de diputados nacionales al kirchnerismo y Sergio Massa a cambio de que se lo reconozca como único aspirante presidencial.
Cerca de la ex presidenta también comienzan a dejar en claro algunas cosas. La idea de anotar un candidato propio para enfrentar a Kicillof tiene correlato con los movimientos y las declaraciones de varios dirigentes. Una alternativa es impulsar a la propia Cristina Kirchner y llevar como vice a Wado De Pedro o Mariano Recalde, aún a sabiendas de que la postulación no pasaría el filtro de la Justicia electoral por la inhabilitación para ejercer cargos públicos que pesa sobre ella. De esa forma, su compañero de fórmula ascendería y quedaría como candidato presidencial “de la lista de Cristina” como para diferenciarla de la que encabezaría Kicillof.
Esa posible ruptura del peronismo acecha en el horizonte político. “Está todo roto” coinciden dirigentes del PJ cuando se refieren a la convivencia forzada -con posible fecha de vencimiento- que mantienen el Gobernador y el kirchnerismo.
SUSCRIBITE a esta promo especial