Un nutricionista que fue rechazado Diego Armando Maradona durante su internación domiciliaria en el partido bonaerense de Tigre, declarará hoy en el juicio que se lleva adelante en los tribunales de San Isidro, para determinar si existió algún factor de responsabilidad -a causa de su muerte- por parte del equipo médico que llevaba adelante el tratamiento.
Fuentes del caso informaron que se trata de Luciano Spena, un profesional que acompañó a la Selección argentina en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026.
El testigo había sido citado hace unas semanas por los fiscales adjuntos del Departamento Judicial de San Isidro, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, pero no se presentó a comparecer, porque se encontraba en el exterior junto al plantel encabezado por el capitán Lionel Messi.
Spena será uno de las últimas personas en declarar en el segundo debate oral y público por el presunto homicidio simple con dolo eventual del célebre futbolista, ya que luego se realizarán las audiencias correspondientes a la Junta Médica, donde dos grupos de peritos llegaron a conclusiones distintas respecto al deceso de Diego.
El nutricionista concurrió el 18 de noviembre de 2020, junto al médico clínico imputado Pedro Di Spagna, a la residencia del barrio cerrado San Andrés, en la localidad de Benavídez, y el exjugador no quiso recibirlos, tras ser convocado por Swiss Medical.
Además, la jornada se volverá a realizar un lunes por segunda vez dado que continúa la feria judicial en la provincia de Buenos Aires.
El neurocirujano y ex médico de confianza del paciente, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Omar Almirón; su jefe, Mariano Perroni; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini, y Di Spagna son los siete acusados por actuar con supuesta negligencia a la hora de cuidar la salud de Maradona.
En tanto, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un juicio por jurados populares, una vez que termine el proceso principal, pero ese debate permanece demorado por un planteo de recusación presentado contra la jueza María Coelho, cuya resolución depende de un tribunal de alzada.
LA PENA EN EXPECTATIVA
Por el delito de homicidio simple con dolo eventual, en caso de ser encontrados culpables, los imputados podrían recibir una pena de entre 8 y 25 años de prisión. Claro que al tratarse de una primera sentencia, la posibilidad de que pueden quedar detenidos sería poco probable, a la espera del doble conforme en Casación.
De todas formas, cada órgano judicial tiene su criterio y cualquier escenario es posible.
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