Con nuevas órdenes de detenciones y allanamientos, avanza la causa en la Justicia Penal de La Plata que investiga a una presunta organización criminal señalada por ofrecer dinero a cambio de un escaneo de ojos para abrir cuentas en billeteras virtuales, que fueron utilizadas para direccionar la recaudación de casinos online clandestinos.
Al menos esa es la hipótesis de la acusación, a cargo de la fiscal Betina Lacki, quien estableció un monto de unos 27 mil millones de pesos como punto de partida para el quántum del dinero espurio que se inyectó en el circuito.
El nuevo detenido, que sería indagado en la jornada de hoy, fue identificado por fuentes de tribunales como Cristian Cigliano, en principio vinculado a la compraventa de automóviles en Mar del Plata. En tanto, otros dos sospechosos, de quienes no se brindan datos para no entorpecer el desarrollo de la pesquisa, permanecen prófugos.
Ignacio Marchioni, Albertina Mangini y Mauro Perrota, son las otras tres personas que ya están a disposición de Lacki.
Sobre Mangini, que es una funcionaria judicial platense, se supo que integraría la red delictiva y que su función era la de presuntamente captar a potenciales víctimas y habría aprovechado su trabajo para convencer a personas en estado de vulnerabilidad para que aceptaran escanearse los ojos a cambio de dinero.
Ahora, con nuevos defensores, Alfredo Gascón y Miguel Molina, Mangini apunta a obtener una morigeración de sus condiciones de detención. Y apeló a informes médicos, psicológicos y psiquiátricos para demostrar que los días en prisión afectarían severamente su salud.
En base a la documentación a la que tuvo acceso este diario, “presenta un cuadro de pérdida de peso severa, restricción alimentaria y una descompensación ansioso-depresiva vinculada -según ella misma relató a los profesionales- a la situación legal y a las condiciones del encierro”.
En la historia clínica describen a Mangini como una interna lúcida, orientada y con signos vitales normales. Pero el dato que cambia el tono del expediente es su peso: 45,3 kilos, con merma muscular generalizada y prominencias óseas visibles.
La paciente, según el mismo informe, dice que no come porque está ansiosa, angustiada y nerviosa por la causa.
En la evaluación psicológica, en tanto, se la describe ansiosa, angustiada, con llanto frecuente y preocupación por sus padres, de unos 80 años y con problemas de salud. La evaluación menciona que la detenida refirió en más de una ocasión ideas lesivas.
Por último, un vocero con acceso a la causa expresó que “el avance que se ha obtenido en tan corto tiempo parece haber despertado a otros juzgados, que quieren cruzar información, porque hay empresas que se repiten en una matriz de lavado”.
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