El miedo volvió a instalarse entre los vecinos del barrio El Mondongo tras un brutal robo. Esta vez, el blanco fue una jubilada de 74 años y su nieta, quienes fueron brutalmente asaltadas por dos delincuentes que irrumpieron en su vivienda de calle 115 entre 67 y 68, a pocos metros del Hospital San Martín y del Ministerio de Trabajo, en un sector con permanente circulación de personas durante el día.
Según pudo reconstruir EL DIA a partir de la denuncia y de testimonios de familiares de la víctima, todo comenzó cuando los delincuentes engañaron a la jubilada haciéndose pasar por un familiar para lograr que abriera la puerta de la vivienda. Lo que más llamó la atención es que el episodio ocurrió alrededor de las 14.20, es decir, en un horario de intenso movimiento en ese sector del barrio.
Una vez adentro, dos hombres -de entre 30 y 40 años- redujeron a la mujer junto a su nieta y comenzaron a exigirles “oro y plata”, mientras simulaban estar armados. Durante más de media hora las mantuvieron cautivas y revolvieron cada ambiente de la casa en busca de dinero y objetos de valor. En estas circunstancias la jubilada comenzó a pedir auxilio a los gritos con la esperanza de que algún vecino la escuchara.
Sin embargo, lo peor llegó después: uno de los asaltantes le aplicó un fuerte golpe en el rostro que la dejó aturdida. Su nieta también fue agredida físicamente. Luego, ambas fueron atadas de pies y manos y obligadas a permanecer en el piso mientras los delincuentes insistían con su búsqueda.
Al no encontrar el botín que esperaban, terminaron llevándose una suma de dinero que la jubilada tenía guardados para pagar la factura del servicio eléctrico. También tomaron en su poder un celular y otros elementos de valor.
La denuncia fue radicada en la comisaría Novena de La Plata y por estas horas, se indicó, los dos asaltantes continúan prófugos.
“Está muy asustada”
En las últimas horas EL DIA se acercó hasta el lugar del robo y dialogó con familiares de la jubilada, quienes confirmaron el dramático episodio y describieron el profundo impacto que dejó el asalto.
“Está muy asustada con lo que pasó. Le dijeron que iban a volver. A ella la agarraron del cuello apenas abrió la puerta y la metieron para adentro. Después ataron y golpearon a las dos”, contó su hija.
La mujer remarcó que el horario elegido por los delincuentes incrementa la preocupación de los vecinos. “Fue a las dos de la tarde, cuando hay muchísimo movimiento. En la esquina está el Ministerio de Trabajo, pasan autos, colectivos y gente todo el tiempo”, expresó aún indignada por el hecho.
Respecto de la investigación, indicó que existen expectativas sobre las cámaras instaladas en el edificio público ubicado a metros, aunque todavía no saben si registraron el recorrido de los ladrones. “Nos dijeron que iban a revisar esas imágenes, pero no sabemos si lograron captar algo”, señaló.
También cuestionó la demora en las tareas periciales. “Los peritos llegaron dos días después del robo. Ya era muy difícil encontrar elementos útiles”, lamentó. Mientras tanto, el temor volvió a crecer entre los vecinos de El Mondongo, un barrio que desde hace años reclama mayores medidas de seguridad. A los robos se suma un histórico pedido por la problemática vinculada a la denominada “zona roja”, una situación que, según sostienen, sigue impactando en la vida cotidiana del sector.
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