Fernando Cerimedo deberá permanecer seis meses en prisión preventiva en Bolivia, mientras la Justicia de ese país intenta determinar si tuvo participación en el ataque a balazos contra su pareja, la abogada y activista Nadia Beller. El consultor político argentino está imputado por tentativa de femicidio y será llevado al penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra.
La decisión fue tomada por el juez penal Wilson Espada luego de una audiencia de medidas cautelares que se extendió durante casi seis horas. La Fiscalía había solicitado que Cerimedo fuera enviado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz, pero el magistrado finalmente dispuso su alojamiento en Palmasola.
El exasesor de Javier Milei llegó al Palacio Judicial bajo una fuerte custodia policial, con barbijo, gorra y chaleco antibalas. Durante la audiencia, su defensa, encabezada por los abogados Ernesto Giraldes y Margarita Arce, cuestionó distintos aspectos del procedimiento y planteó recursos de nulidad.
Entre otros puntos, los letrados cuestionaron la forma en que se produjo la detención de Cerimedo en el aeropuerto de Viru Viru, la difusión de conversaciones privadas extraídas de su teléfono y que no se hubiera informado a representantes diplomáticos argentinos. También rechazaron la acusación y sostuvieron que el consultor es inocente.
La audiencia tuvo además a Beller como protagonista. La mujer, que continúa internada luego de haber sido baleada frente a un hotel de Santa Cruz, participó de manera virtual desde la clínica. En medio de la jornada publicó fotografías de las heridas que sufrió en sus brazos y escribió: “Que Dios te perdone Fernando Cerimedo”.
La Fiscalía, mientras tanto, incorporó a la causa registros de llamadas y conversaciones de WhatsApp obtenidos del teléfono entregado por Cerimedo después de su detención. Parte de esos intercambios coincide con mensajes que Beller ya había difundido públicamente y que forman parte de las líneas que analiza la pesquisa.
El caso comenzó el lunes, cuando Beller fue atacada por dos hombres que, según la investigación, estaban vestidos como repartidores de comida. Los agresores le dispararon y escaparon luego de quitarle su celular y su cartera. La víctima sobrevivió y señaló a Cerimedo como presunto responsable intelectual.
El consultor había sido detenido cuando se encontraba en el aeropuerto y posteriormente declaró ante la Fiscalía. Antes de ingresar a tribunales, quebró en llanto frente a los periodistas y apenas alcanzó a decir: “Quiero ver a mis hijos”.
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