El juicio por jurados por el crimen de Jorge Vicente Pereyra volvió a exponer este miércoles el profundo quiebre que atraviesa a su familia. Sus hijas, Jesica y Romina Pereyra, declararon contra su madre, Sofía Magdalena Pantoja, mientras que su hermano Gonzalo ya había brindado un testimonio en sentido contrario y sostuvo la inocencia de la acusada.
Las dos mujeres, hijas de Pantoja y de la víctima, fueron aceptadas como particulares damnificadas en la causa y sostienen que su madre tuvo responsabilidad en el asesinato del zapatero, ocurrido en mayo de 2018. Pantoja está acusada por “homicidio triplemente calificado por el vínculo, la alevosía y la codicia”, un delito que prevé prisión perpetua.
El debate comenzó el lunes con la selección del jurado popular y tiene previsto escuchar a unos 30 testigos. Sin embargo, la declaración de las hijas quedó entre los momentos más fuertes de la jornada, no solo por las acusaciones contra su madre sino también por la diferencia con la versión que previamente había dado Gonzalo, quien declaró como testigo de la defensa.
Jesica Pereyra fue una de las primeras en declarar y reconstruyó cómo era la relación entre sus padres y la dinámica familiar que, según describió, estuvo atravesada por conflictos, reproches y un fuerte control ejercido por Pantoja sobre Jorge.
“Mi mamá siempre lo manejó de las narices a mi papá”, afirmó. Según contó, desde que era chica escuchaba a su madre hablar de una eventual separación. “Mi mamá siempre decía que se iban a divorciar e iba a poner todo a nombre nuestro y de mi abuela”, recordó.
También sostuvo que su madre utilizaba los bienes materiales para compensar situaciones conflictivas. “Ella tapaba todo con bienes materiales”, aseguró. Como ejemplo, recordó que después de descubrir una infidelidad de su madre recibió un automóvil Citroën C3. “Todo lo que daba siempre tenía un vuelto”, afirmó.
La hija del zapatero describió a su padre como un hombre sencillo, trabajador y con una vida social limitada. “Mi papá siempre fue un hombre simple, ni ropa se compraba”, declaró.
Según relató, Jorge se levantaba temprano, tomaba mates y se dirigía al taller, donde trabajaba aproximadamente de 9 a 21. Salía con su hermana o se reunía una vez por mes con amigos, actividades que, de acuerdo con su testimonio, también generaban reproches por parte de Pantoja.
Jesica aseguró además que su padre no acostumbraba contar sus problemas. “Mi papá no era de contar sus problemas”, afirmó. Incluso contó que en determinado momento le propuso que se fuera a vivir con ella, aunque Jorge no aceptó.
El juicio continuará con nuevos testimonios y será el jurado popular el que deberá determinar, al finalizar el debate, si la acusación contra Pantoja quedó probada.
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