El Tribunal en lo Criminal N° 4 de La Plata dictó ayer por mayoría un veredicto absolutorio para Iván Agustín Gómez, quien había llegado a juicio acusado por el homicidio agravado de Lara Belén Figueroa, una joven de 22 años. Dos de los tres jueces consideraron que las deficiencias de la investigación y la falta de pruebas científicas impedían alcanzar la certeza necesaria para condenarlo. El caso ocurrió en una vivienda de Guernica en 2021.
El veredicto fue dictado por los jueces Carolina Crispiani, Agustín Amatriain y Ernesto Domenech, en el marco de la causa N° 7008, en la que Gómez había sido imputado por el delito de homicidio agravado por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género.
La votación resultó 2 a 1 y así se dispuso -además- la inmediata libertad del imputado.
El tribunal tuvo por acreditado que la víctima fue atacada dentro de una vivienda ubicada en la calle Virgen de Luján N° 56, mediante un arma blanca.
La autopsia determinó que sufrió múltiples heridas cortantes y cortopunzantes, varias de ellas en la región del cuello, que provocaron lesiones en vasos sanguíneos y en la vía aérea. La causa médico-legal de la muerte fue establecida como shock hipovolémico y síndrome asfíctico derivados de las heridas.
También se estableció que el cuerpo fue encontrado dentro del inmueble, detrás de una puerta, parcialmente cubierto con una bolsa plástica y un colchón.
En ese punto, los tres jueces coincidieron en que el homicidio estaba acreditado. La discusión central pasó por determinar quién había sido el autor.
La jueza Carolina Crispiani sostuvo una posición diferente a la de sus colegas y consideró acreditada la participación de Gómez. Según su análisis, existía un conjunto de indicios que vinculaban al acusado con el crimen, entre ellos su relación con la vivienda, su presencia durante el período relevante, su intervención durante la búsqueda de la víctima y determinadas conductas anteriores y posteriores al hallazgo del cuerpo.
Sin embargo, el juez Agustín Amatriain votó por la absolución y cuestionó especialmente la falta de evidencia científica que vinculara objetivamente a Gómez con el homicidio.
El homicidio quedó acreditado, no así su autoría. Por eso el acusado recuperó la libertad
En su voto señaló que los estudios de ADN realizados sobre muestras tomadas de la víctima no detectaron material genético masculino apto para cotejo y que tampoco se produjo el cotejo genético de determinadas manchas de sangre encontradas en prendas del imputado. También destacó otras pericias que, según su análisis, quedaron incompletas.
Otro elemento considerado relevante fue la documentación laboral que ubicaba a Gómez trabajando en Terralagos, en Canning, durante parte del período en el que pudo haberse producido el homicidio. El registro de accesos consignó su ingreso a las 7:49:54 y su egreso a las 16:24:52 del 7 de octubre de 2021.
¿UN TERCER SOSPECHOSO?
La defensora oficial Natalia Argenti también había planteado la posible intervención de un tercero y el juez Amatriain consideró especialmente relevante que distintos testimonios lo ubicaran frecuentemente en la vivienda y que existieran referencias sobre su presencia durante el período temporal compatible con el homicidio. Según el voto absolutorio, esa hipótesis alternativa no había sido investigada de manera suficiente por la fiscalía.
El juez Ernesto Domenech adhirió a esa posición y puso el foco en distintas medidas que, a su criterio, podrían haber despejado las dudas existentes: pericias sobre rastros de sangre, ADN, elementos hallados en la escena y la investigación de la posible participación del tercero.
También destacó que la puerta de ingreso de la vivienda presentaba signos de haber sido violentada y que esa circunstancia tampoco había sido suficientemente esclarecida.
Para los jueces que conformaron la mayoría, las falencias de la investigación impedían alcanzar el grado de certeza requerido para una condena penal.
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