Carlos Eugenio “El Loco” Lima, el ex policía y marino mercante acusado por el doble crimen ocurrido a bordo del buque Ayane en el Río de la Plata, fue encontrado muerto en su celda de la Unidad Penitenciaria N° 9 de La Plata. Tenía 54 años y su muerte se produjo apenas unas semanas antes del juicio que debía afrontar por los asesinatos de dos de sus superiores.
Según voceros consultados por EL DIA, Lima fue encontrado sin vida durante la madrugada del miércoles 30 de septiembre. Una médica de turno del establecimiento constató el fallecimiento.
De acuerdo con las primeras conclusiones médico-legales, el mecanismo de muerte fue un síndrome asfíctico secundario a la compresión extrínseca del cuello por ahorcadura, aunque quedaron pendientes los estudios complementarios.
Según el acta policial, la Comisaría Octava recibió el aviso alrededor de la 1.10. Cerca de las 1.40, efectivos llegaron a la Unidad 9, ubicada en 76 entre 9 y 10, y constataron las condiciones en las que había sido encontrado Lima.
En paralelo, el dato que marca el impacto judicial de la muerte es que Lima estaba a pocas semanas de sentarse en el banquillo. El debate oral por el doble homicidio estaba previsto para noviembre y el expediente había sido elevado a juicio, con intervención del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de La Plata.
El doble crimen
Lima estaba acusado de haber asesinado a tiros al capitán Alejandro Daniel García, de 39 años, y al primer oficial Juan Alfonso Pegasano, de 48, durante la madrugada del 23 de octubre de 2021, cuando el Ayane navegaba por el Río de la Plata.
Por entonces, Lima se desempeñaba como tercer oficial de cubierta. Según la reconstrucción del caso, en las horas previas había mantenido fuertes cruces con sus superiores. Una de las discusiones se había producido durante una inspección de rutina de Prefectura y, más tarde, Lima volvió a enfrentarse con Pegasano en el puente de navegación.
García y Pegasano murieron como consecuencia de las heridas y Lima permaneció armado dentro de la embarcación. Parte de la tripulación consiguió refugiarse y aislarlo en un sector del buque hasta la llegada de Prefectura.
Uno de los momentos centrales de la investigación fue la comunicación que el propio Lima mantuvo con el Centro de Control de Tráfico Río de la Plata de Prefectura. Según quedó asentado en el expediente, informó que el capitán y el primer oficial estaban muertos, reconoció haberlos asesinado y pidió que un guardacostas se acercara para detenerlo.
Tras esa comunicación, ingresó a la zona de la consola de carga. Los tripulantes lograron mantenerlo retenido mediante cabos hasta la llegada de los agentes de Prefectura.
La investigación avanzó luego con su procesamiento y posterior elevación a juicio. Ahora, con su muerte, el debate ya no podrá realizarse con Lima como acusado. La investigación, en tanto, deberá continuar en los términos que correspondan.
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