“Perdés más tiempo haciendo la denuncia que otra cosa”. Con esa frase, una vecina de Ringuelet resumió el sentimiento de impotencia que, asegura, comparten muchos frentistas de su barrio después de años de convivir con los robos. La mujer, que días atrás contó haber sufrido distintos episodios de inseguridad, explicó que todavía no denunció el último hecho porque considera que el trámite demanda horas y, según su experiencia, no ofrece respuestas concretas. “Todavía no denuncié porque una denuncia te lleva como mínimo cinco horas”, afirmó. Según sostuvo, esa sensación también se repite entre otros vecinos de la zona, quienes muchas veces optan por no denunciar. “Hay gente que ya ni se molesta”, resumió. En ese contexto, cuestionó además la respuesta policial. “Llamamos a la patrulla de la Comisaría Sexta y no viene jamás. Hay que recurrir al 911 y, con suerte, aparecen, pero el daño ya está hecho”, dijo.
SUSCRIBITE a esta promo especial