Se sabe la angustia que atraviesa a la familia de la abogada Verónica Dessio, asesinada hace casi cuatro años en nuestra ciudad. La falta de certezas sobre cuándo se desarrollará el juicio, que cerraría la primera etapa del proceso, no permite cicatrizar heridas.
El problema es profundo, pero también legal, ya que los remedios interpuestos que han frenado el debate están contemplados en la normativa vigente.
Se trata de dos recusaciones contra el juez Claudio Bernard, integrante del organismo que debe llevar adelante la instancia oral. La primera por ser quien avaló a través de un amparo que la víctima pudiera contraer matrimonio con otra mujer.
Ese recurso de la defensa de Ivana Mappis, supuesta instigadora del asesinato, no prosperó, por eso, a través de su representante letrado, Gastón Nicocia, intentó hacer lo propio con un segundo planteo de idéntica naturaleza, esta vez por haberse ordenado que una experta de la Asesoría Pericial la examine para determinar el valor del certificado de lumbalgia, que le permitió posponer el juicio.
Una fuente judicial indicó que “se está a la espera de la resolución de ese conflicto” y dejó entrever que, de definirse rápido en favor de la continuidad de Bernard, eso podría redundar en una próxima actividad por el caso.
El mismo vocero adelantó que el TOC II tendría prevista una fecha para el próximo mes de septiembre, pero se debe aguardar la confirmación o no de quién tendrá a su cargo el debate.
Mappis, cabe recordar, goza en la actualidad de arresto domiciliario.
SUSCRIBITE a esta promo especial