Milton Armand, hermano del motociclista fallecido, expresó que “estamos con mucha esperanza de que de una vez por todas se haga justicia, pero también con dolor por tener que atravesar este proceso”.
“Queremos creer que esta vez los jueces van a obrar bien y no con beneficios, como se los dieron hasta ahora, porque esta persona está en la casa y hasta sin tobillera electrónica”, expuso.
Por otro lado, manifestó: “Ojalá los jueces den una prueba de lo que la sociedad espera de ellos y no que una persona que mató con alevosía y queriendo tapar todo esté como si nada en su casa”.
Walter Armand era músico, trabajador y una persona a la que le gustaba reunir a su familia. Siempre había alguna excusa para juntarse, poner música, agarrar un instrumento o compartir un momento con los suyos.
Por eso Milton lo recuerda como un hombre de buen humor, de esos que buscaban que los demás estuvieran bien. “Era un loco lindo”, dijo en la previa del juicio.
“Es muy doloroso porque es volver a remover todo todo, a acordarte de cosas. Duele, duele un montón”, contó. Pero, a pesar de lo difícil que será atravesar las audiencias, la familia espera que el juicio permita obtener justicia.
Lo que más generó repudio entre los familiares de Armand es que, a días de enfrentar el debate, la defensa de la joven, que tiene arresto domiciliario, pidió autorización para que pudiera salir a trabajar, primero como niñera y después como asistente en un estudio jurídico.
“Nosotros tenemos que ir a ver a mi hermano al cementerio, mientras que ella quería salir a trabajar y hacer su vida como si nada. Nosotros lo vimos como una cargada”, expresó Milton.
“No se da cuenta de que mató a una persona y, con eso, mató a una familia entera. Dejó a hijos sin su padre, a hermanos sin su hermano, a sobrinos sin su tío”, agregó.
Por último, el defensor Flavio Gliemmo destacó que la joven acusada se encuentra “ansiosa” ante el comienzo del debate oral.
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