La inseguridad sigue golpeando a comerciantes de Berisso. Esta vez, el blanco fue el restaurante “El Sauce”, ubicado sobre la calle 9 entre 165 y 166, que fue blanco de dos robos en menos de 48 horas, con importantes pérdidas económicas y un fuerte malestar entre sus propietarios.
Según la denuncia radicada por uno de los dueños del comercio, el primer hecho fue descubierto el viernes 10 de julio, cuando uno de sus socios llegó al mediodía para abrir el local y encontró todo revuelto.
Al revisar el interior del restaurante comprobaron el faltante de una importante cantidad de mercadería, entre ella hormas de queso, queso cheddar, jamón cocido, jamón crudo, panceta y distintas bebidas, productos utilizados para el funcionamiento diario del negocio. Sin embargo, la historia no terminó allí.
Horas después del robo, el comerciante comenzó a recibir comentarios de vecinos que aseguraban haber visto a un hombre conocido en la zona ofreciendo a la venta mercadería de similares características en inmediaciones de 166 entre 13 y 14.
De acuerdo con esos testimonios, el sospechoso incluso habría manifestado que podía conseguir más productos por encargo, aunque ninguna de esas personas radicó denuncia ni realizó una presentación formal ante la Justicia.
Se supo que, cuando los propietarios todavía intentaban recuperarse del primer robo, volvieron a ser víctimas de los delincuentes.
Este sábado, cerca de las 11, la alarma instalada en el restaurante envió una nueva notificación al teléfono celular del denunciante. Poco después, uno de sus socios llegó al lugar junto a otros propietarios y comprobó que nuevamente habían ingresado al comercio.
En esta oportunidad, los ladrones se llevaron diez botellas de bebidas alcohólicas, entre ellas fernet, gin, Gancia y Aperol, todas cerradas.
Los propietarios creen que los delincuentes accedieron al restaurante por el fondo del inmueble.
Según explicaron, el frente del comercio está protegido por un cerco construido con palets de madera de aproximadamente cuatro metros de altura, aunque detectaron que uno de ellos había sido desplazado.
Además, señalaron que una vivienda lindera se encuentra deshabitada y en construcción, por lo que estiman que los autores habrían utilizado ese sector para acceder al fondo del restaurante.
SUSCRIBITE a esta promo especial