El último adiós a Matías Agustín Ledesma, el joven repartidor que perdió la vida el lunes pasado tras ser embestido por una formación del tren Roca en City Bell, se desarrolló en una casa velatoria del Camino Centenario. Los allegados a la víctima organizaron un cortejo fúnebre con características que pusieron en alerta a los vecinos de la Región.
Diversas imágenes difundidas a través de las redes sociales expusieron el accionar de una multitud a bordo de motos. Durante la procesión, los conductores realizaron maniobras imprudentes, aceleradas constantes y cortes de escape que alteraron por completo el lugar.
Este tipo de homenajes se volvieron una práctica recurrente en distintos puntos de la Ciudad y en otras localidades del país. Por lo general, extensas caravanas de motos y autos acompañan los restos de los fallecidos hasta el cementerio con explosiones, maniobras riesgosas y cortes de tránsito.
El trágico episodio ocurrió el pasado lunes, cuando Ledesma fue embestido por una formación del Tren Roca en el paso de la calle 476 y el Camino Centenario.
El desenlace mortal ocurrió cuando el conductor de una moto marca Honda Tornado de color rojo intentó atravesar las vías férreas. Tras una alerta inmediata al servicio de emergencias 911, efectivos del Comando de Patrullas Base Norte arribaron al sitio para constatar la presencia de la víctima.
El joven se encontraba tendido sobre el trazado ferroviario, inconsciente y con múltiples lesiones severas. Minutos después, acudió una unidad del SAME a cargo de profesionales de la salud.
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