La intensa búsqueda de Agostina Vega, la adolescente que había desaparecido una semana atrás, derivó esta tarde en el hallazgo de algunos restos de su cuerpo en un descampado, ubicado en las inmediaciones de esta capital, donde algunos testigos aseguran haber visto a Claudio Barrelier, el único sospechoso del crimen.
Luego de varios días de rastrillaje en una zona de unas 24o hectáreas, finalmente los peritos dieron con algunos restos humanos que habían sido deschados, en un balde de 20 litros de pintura en la zona del barrio Ampliación Ferreyra, lo que corroboró que la infortunada joven había sido descuartizada.
Por su parte, el fiscal Raúl Garzón afirmó que esos restos”en un 98 por ciento corresponden a Agostina. Ahora, esto debe confirmarlo la ciencia forense. Estamos frente a un homicidio, hay un detenido y es necesario evaluar otras circunstancias. A Agostina la buscamos en todo el país, no solo en Córdoba”.
Asimismo, añadió: “creemos que fue asesinada en la casa del detenido”, Barrelier, quien por el momento negó cualquier vinculación en torno a la muerte de la adolescente. Sin embargo, y más allá de esta cuestión, el fiscal ratificó en rueda de prensa que “el sospechoso tiene antecedentes penales”, y que en un allanamiento de su vivienda “se encontraron pruebas de amplio valor”.
De hecho, los peritos realizaron allí pruebas con luminol -para tratar de encotrar rastros de sangre- que habrían sido determinantes para establecer la responsabilidad de Barrelier.
Garzón confió que hizo el anuncio “con dolor, con enorme dolor”, y consideró que “no hay peor situación que una desaparición, un duelo, un velorio eterno”.
Antes de su comparecencia frente a los medios nacionales, Garzón pidió mesura por las versiones surgidas durante la jornada, y aseguró que “los primeros enterarse fueron los familiares”; de hecho, en la casa de Agostina se vieron escenas de profundo dolor, al tiempo que vecinos y allegados cortaban la avenida Circunvalación, en el barrio Mosconi, a pocos metros de la casa de la chica.
Según los primeros indicios, Agostina concurrió el sábado pasado a la vivienda de Barrelier, en el barrio Cofico, donde se encontró con el hombre de 33 años, expareja de su madre, Melisa Heredia. Sin embargo, nunca se la vio salir, por lo que el fiscal sostiene que fue asesinada allí “entre las 22 del sábado y la una o dos del domingo 24”.
Posteriormente, algunos testigos ubicaron a Barrelier en la casa de su madre, el lunes 25, y ese mismo día en el descampado, donde habría arrojado partes del cuerpo.
Durante la semana pasada el sospechoso ya se presentó en dos ocasiones en la fiscalía, pero según Garzón sus testimonios “no tienen ningún valor”, y agregó que el sujeto “no colaboró en nada para encontrar a Agostina”.
“Por ahora es un detenido y negó cualquier vínculo con el hecho”, añadió el fiscal sobre Barrelier, quien en los últimos días fue confrontado por Gabriel Vega, padre biológico de la joven, e incluso grabó la convesración, lo cual fue corroborado por Garzón ante la prensa.
El padre de la chica, un expolicía, radicado actualmente en la provincia de San Luis, llegó a tener la custodia de Agostina pero finalmente la justicia se la quitó para dársela a su madre: “A Melisa la encontré en la fiscalía, pero no la quiero ver, no me interesa, pensamos muy ditinto”, dijo en declaraciones a la prensa.
Poco antes del hallazgo del cuerpo de su hija, el hombre había apuntado hacia Barrelier, como así también contra su exesposa: “Algo tienen que ver, no sé qué, pero algo hay”.
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