Efectivos de la Prefectura Naval Argentina confirmaron el hallazgo de una mochila y un bidón de nafta pertenecientes a uno de los cinco pescadores desaparecidos en el Río de la Plata.
Según informaron fuentes oficiales, los familiares de los navegantes reconocieron los objetos.
El hallazgo se registró en la localidad balnearia de Atalaya, partido de Magdalena, donde la mochila con pertenencias y el recipiente con combustible corresponderían a uno de los navegantes.
Se trata de una pista clave para dar con el paradero de Carlos Kovach, Claudio Kovach, Alejandro Boscardin, Damián Giubu y Sebastián Romegialli se subieron a un bote semirrígido rojo y blanco el domingo 14 de junio en la costa de Hudson, a fin de pescar pejerrey, pero se les perdió el rastro.
Además, los elementos de seguridad reglamentarios, tales como chalecos salvavidas, bengalas, sistema GPS y radio VHF.
La búsqueda se extendió hasta San Clemente del Tuyú y los especialistas utilizaron buques guardacostas, motos de agua y botes semirrígidos.
Acerca de cuál es la hipótesis principal que se baraja, explicaron a este medio que el bote se habrían hundido y que por la temperatura del agua todavía no los encuentran.
Sin embargo, a más de una semana de los extravíos, no hay novedades y continúa la incertidumbre por lo que pudo haber ocurrido.
La Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 4 Descentralizada de Berazategui, a cargo de Silvia Noemí Borrone, investiga el caso.
Carlos Kovach y Claudio Kovach son hermanos y aficionados a la pesca, aunque ninguno de los tripulantes tiene experiencia profesional en la actividad. Por su parte, Romegialli integra el Sindicato Unido de Educadores Técnicos de la República Argentina y trabaja en una empresa de bebidas. En sus redes sociales suele compartir su entusiasmo por la pesca.
Fernando Rodríguez, jefe del Servicio de Tráfico Marítimo de la Prefectura, explicó que la ausencia de indicios materiales en la superficie del río complicó el desarrollo de las tareas y obligó a ampliar de manera gradual el área de búsqueda.
Las condiciones meteorológicas en el momento de la desaparición eran buenas, por lo que se descartó la hipótesis de un temporal.
La principal teoría apunta a que la embarcación pudo haber sido arrastrada por la corriente hacia zonas no contempladas por los pescadores.
“En algún momento podrían haber derivado por efecto de la corriente hacia un sector diferente al planeado, y luego ahí podrían haber tenido un inconveniente”, indicó Rodríguez.
El grupo llevaba consigo los elementos de seguridad reglamentarios, como chalecos salvavidas, bengalas, GPS y radio VHF. Pese a los reiterados intentos de contacto por radio y teléfono celular, hasta ahora no se obtuvo respuesta.
La Prefectura consultó a todas las embarcaciones que navegaban por la zona y también a la parte uruguaya del río, pero no recibió reportes de llamados ni avistamientos de bengalas.
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