Un padre reconoció a su propio hijo entre los sospechosos de un violento asalto en La Plata, se presentó en una comisaría y pidió que lo detengan. Denunció que está “perdido en la droga”, que teme que pueda lastimar a alguien y que desde hace tiempo intenta ayudarlo. Pese a la gravedad del ataque, las imágenes y las identificaciones aportadas, por el momento no hubo novedades judiciales.
Hay historias que exponen una problemática mucho más profunda que el delito que las origina. Esta es una de ellas. Y la adelantó este diario en su edición anterior.
Un hombre llegó a la comisaría quinta con una decisión difícil: denunciar a su propio hijo. No lo hizo para vengarse ni para castigarlo. Dijo que lo hizo porque tiene miedo. Miedo de que el consumo de drogas lo termine destruyendo y de que, en ese camino, termine lastimando a otra persona.
El hombre, identificado como Juan O., aseguró haber reconocido a su hijo en las imágenes de las cámaras de seguridad que registraron un violento asalto ocurrido en 64 entre 20 y 21. Allí, un vecino de 40 años fue atacado cuando regresaba a su casa junto a su sobrina de 8 años.
La víctima terminó con una herida en el párpado izquierdo provocada con una navaja. La niña quedó en estado de shock.
La frase resume el drama de muchas familias que quedan atrapadas entre el consumo problemático y, lo más grave aún, la indiferencia oficial.
SUSCRIBITE a esta promo especial