La psiquiatra Agustina Cosachov, una de las ocho acusadas por la muerte de Diego Armando Maradona, habría ordenado la suspensión de los controles nocturnos a los enfermeros que atendieron al ex técnico de Gimnasia durante su internación domiciliaria en el barrio cerrado San Andrés.
Conforme a lo consignado por fuentes del caso, el coordinador de enfermería, Mariano Perroni, le transmitió el pedido al enfermero Ricardo Omar Almirón, el último de los acusados en declarar en el segundo juicio, el 12 de noviembre de 2020, luego del alta que recibió el astro argentino en la Clínica Olivos y su posterior traslado a Tigre.
Un vocero de la investigación explicó que la enfermera del turno noche “le hizo tres controles de signos vitales” al ex jugador, quien “se irritó, se puso loco y tuvo un brote a la mañana porque no durmió”.
“Fue altamente contraproducente esa situación, porque la toma de signos vitales demora como 20 minutos. A una persona que se la trata para el trastorno de sueño y se lo medica para que tenga un buen sueño, porque justamente una de las cosas que querían atacar era esa”, sostuvo la fuente consultada, y agregó que el masajista Nicolás Tafarel decía que “si dormía mal, se desequilibraba”.
“A raíz de esta cuestión de que no pudo dormir y que Diego se puso loco, manda la orden de que se suspendan los controles de signos nocturnos. Nocturnos en función del tratamiento psiquiátrico que estaba haciendo”, subrayó.
“Se anulan los controles nocturnos. Pasalo en la guardia a la chica que va hoy y yo le digo a Cinthia (Córdoba, otra de las enfermeras). (…) De noche nada”, sostiene los mensajes que Perroni les envió a Almirón a las 17.35 de ese día, a lo que el profesional le respondió con un “perfecto”.
Más temprano, el jefe de los enfermeros le indicó al profesional de la salud que “si la psiquiatra solicita algo”, debía hacerlo “por privado o informarlo al cuidador para que él lo ponga como cosa de él” en las distintas planillas.
Además, el sábado 21 de noviembre, cuatro días antes del fallecimiento, el enfermero le avisó a Perroni que Diego se encontraba “de 10 por suerte, recuperándose favorablemente desde el jueves a la noche”, por lo que se mostró “muy contento por eso”. El coordinador atinó a contestar: “Bien. Sí, mejoró el ánimo. Que siga así”.
Almirón en su testimonio ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón consignó que la noche del 25, a las 02.30 de la madrugada, Maradona “se levantó para ir al baño”, “lo acompañó”, “orinó” y volvió a acostarse, al tiempo que, cuatro horas después, a las 06.30, lo controló y notó que “respiraba”.
Sin embargo, el cese de los monitoreos obligatorios de presión y frecuencia cardíaca durante las noches debilitó el esquema de internación domiciliaria. Diversos especialistas del ámbito judicial evalúan si esta flexibilización de los protocolos sanitarios constituyó un delito de abandono de persona.
Los jueces del tribunal a cargo deberán definir en las próximas semanas las condenas penales definitivas, de considerarlo ajustado a derecho, en un caso que mantiene la atención de toda la opinión pública nacional.
Entre los imputados están, por un lado, el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz. Por el otro, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.
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