La inseguridad continúa golpeando a los vecinos de Tolosa y Ringuelet, donde los reclamos se sostienen en el tiempo. Y si bien por esa compleja situación la Policía dispuso de un nuevo operativo de control durante las últimas horas, que incluyó puestos de identificación en distintos sectores de ambas jurisdicciones, secuestros de motocicletas y varias aprehensiones, al menos de se conoció de otro episodio delictivo, que reinstaló la sensación de desprotección.
El domingo, en el ámbito de la comisaría sexta, hubo -como se llama en la jerga policial- un procedimiento de saturación en prevención de ilícitos y faltas generales.
La intervención en el sector dejó como saldo la identificación de 300 personas y 120 motocicletas, la aprehensión de seis personas (cuatro mayores y dos menores), la captura de dos individuos con requerimientos judiciales, el secuestro de una moto vinculada a un robo y otras 29 motocicletas por distintas anomalías.
En ese contexto, mientras se resaltaban los resultados de estos procedimientos, una noticia volvió a dejar a todos preocupados.
Fue el ataque que sufrió un agente municipal de 56 años, quien fue sorprendido por dos delincuentes armados cuando salía de su vivienda de la calle 23 entre 524 y 524 bis para dirigirse a su trabajo.
Según expuso antes las autoridades, alrededor de las cinco de la madrugada fue interceptado por dos ladrones, que circulaban en una motocicleta de mediana cilindrada. Uno de ellos descendió del vehículo y lo golpeó violentamente por la espalda antes de amenazarlo de muerte para exigirle sus pertenencias.
Paradójicamente, los delincuentes escaparon con un bolso, una campera que llevaba la inscripción “Municipalidad de La Plata - Secretaría de Seguridad”, su teléfono celular, documentación personal y dinero en efectivo.
El caso se suma a otros episodios recientes que generaron indignación en la Región, como el robo sufrido por una vecina de Tolosa, quien denunció que delincuentes ingresaron a su vivienda durante la madrugada, la desvalijaron y utilizaron su propia motocicleta para transportar los objetos sustraídos.
Frente a este panorama, los vecinos aseguran que los operativos policiales son necesarios, pero consideran que resultan insuficientes si no van acompañados de una presencia permanente en las calles, más monitoreo mediante cámaras y una respuesta rápida ante las denuncias. La utilización de motos para cometer delitos aparece como uno de los puntos más señalados por los frentistas, que reclaman medidas concretas para frenar una modalidad que sigue sumando víctimas.
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