La familia de la mujer policía que murió en una garita policial de Berisso, junto con su abogado, denuncia presuntas irregularidades en la investigación. Los cuestionamientos apuntan a los resultados de las pericias sobre el arma, la escritura de una nota hallada en el lugar y el recorrido del celular de quien sería el imputado
La investigación por la muerte de Erica Valdez (42), la mujer policía que fue encontrada sin vida el 9 de abril último, continúa bajo cuestionamiento por parte de su círculo íntimo y de su representación legal.
Distintas pericias incorporadas a la causa motivaron nuevos planteos del abogado, quien advierte sobre aspectos que, a su criterio, requieren mayores precisiones.
Uno de los puntos señalados está relacionado con la geolocalización del teléfono celular de quien sería el imputado. Según lo denunciado por la familia, el análisis permitió establecer que el dispositivo registró un recorrido desde el domicilio de esa persona hasta esa garita ubicada en la zona de 138 y 60.
De acuerdo con la información aportada por la defensa de la víctima, el celular quedó geolocalizado a través de tres antenas, y la última se encontraba a escasos metros del lugar donde fue hallada Erica. Este resultado forma parte de los elementos que la familia considera relevantes para esclarecer las circunstancias de la muerte.
Otro de los aspectos cuestionados corresponde a la pericia de ADN realizada sobre el arma utilizada en el hecho. Según lo informado por la familia, el estudio efectuado por organismos dependientes de la Suprema Corte de Justicia bonaerense determinó que el material genético detectado era prácticamente inexistente, con un valor consignado de 0,005, y que no correspondía a Erica.
Este resultado es señalado por los allegados a la mujer policía como un elemento que merece ser analizado en profundidad dentro del expediente, con el objetivo de determinar su alcance y su relación con las demás pruebas reunidas.
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