Un momento de tensión se vivió durante una nueva audiencia del juicio por la desaparición y femicidio de Johana Ramallo, cuando su madre, Marta Ramallo, reconoció entre los testigos a un policía de la Comisaría Novena al que había denunciado en 2020 por un episodio en el que, según su relato, la amenazó con un arma.
El efectivo había sido convocado para declarar por un allanamiento. Al verlo en la sala, Marta lo identificó y se descompensó, por lo que la audiencia debió pasar a un cuarto intermedio.
Al retomarse la audiencia, la mujer relató que el hecho ocurrió el 24 de febrero de 2020, cuando caminaba por diagonal 73. Según su denuncia, un taxi se detuvo y, al acercarse a la ventanilla, el hombre habría sacado un arma y le habría dicho que “cerrara el culo”. Días después, el 3 de marzo, Marta realizó la denuncia y aportó el número de disco del vehículo.
“Yo creí que él era solo un chofer de taxi. No creí que era personal de la Comisaría Novena”, manifestó. Y agregó: “Ese tipo me amenazó y hoy lo tengo acá sentado”.
Ante la situación, la fiscal Agustina Calabró pidió medidas de protección para Marta y una restricción de acercamiento por cualquier medio. Además, la Fiscalía desistió de la declaración del policía.
El Tribunal hizo lugar por unanimidad al planteo. El efectivo no podrá acercarse ni contactar a Marta Ramallo y las actuaciones fueron remitidas para que se evalúe el episodio en la Justicia.
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