Una ex trabajadora sexual del bar “Wachitas”, donde desempeñaban funciones dos de las imputadas en la causa por el presunto femicidio de Agostina Vega, aseguró que al lugar asistía “gente de poder”, entre ellos empresarios y políticos.
La mujer señaló que el local funcionaba como una pantalla para ofrecer servicios sexuales, apuntó contra la dueña del lugar, Soledad Andreani, y sostuvo que la pareja del principal acusado “sabía lo que pasaba”. Además, reveló que al ser citada a declarar descubrió que figuraba como desaparecida desde 2019, algo que desconocía.
Según su testimonio, trabajó en el lugar entre 2020 y 2023 y afirmó que la dueña del bar se quedaba con el 50 por ciento de lo recaudado por las trabajadoras sexuales. También indicó que los recitales eran utilizados como fachada para captar clientes.
La testigo explicó que decidió hablar ahora porque, a medida que avanzó la investigación por el crimen de Agostina, comenzó a relacionar situaciones que había presenciado cuando frecuentaba el local y aseguró que muchas cosas “empezaron a cerrar”.
En paralelo, el bar “Wachitas”, ubicado en el barrio Nueva Córdoba, fue clausurado de manera definitiva por el municipio tras constatar reiteradas irregularidades.
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