A ocho años de la denuncia penal contra tres jugadores de rugby del Club San Luis de La Plata por un presunto abuso sexual agravado ocurrido durante una fiesta, este martes comenzó el proceso judicial que busca esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de los acusados. En las inmediaciones del Fuero Penal, ubicado en calle 8 entre 56 y 57, aparecieron afiches con las consignas “Apoyemos a Chiara” y “Todxs con Chiara”, en respaldo a la denunciante.
El caso se remonta a 2017, cuando una joven denunció a tres jugadores de la institución platense por un presunto abuso sexual. La difusión de lo sucedido a través de redes sociales abrió una serie de testimonios de otras chicas que señalaron situaciones de violencia y presuntos abusos vinculados con jugadores de distintas categorías del club, en particular de las comprendidas "entre 1998 y 2000".
En aquel momento, las publicaciones en historias de Instagram impulsaron la llegada de mensajes privados de otras jóvenes que relataron experiencias similares (de ese mismo 2017) y apuntaron contra mismos y otros integrantes de aquel grupo. Según los testimonios difundidos entonces, varias de las chicas tenían entre 15 y 17 años cuando ocurrieron los hechos que denunciaban (ellos entre 17 a 20 años).
La repercusión del caso trascendió el ámbito deportivo y puso en discusión la respuesta institucional frente a las denuncias de violencia sexual, así como los vínculos de poder y las conductas machistas dentro de determinados espacios deportivos. Algunas de las jóvenes encontraron acompañamiento en la Universidad Nacional de La Plata y en una secretaría de género de una de sus facultades, desde donde buscaron contención y herramientas para afrontar lo sucedido.
La causa penal, sin embargo, siguió su propio recorrido y llegó a esta instancia después de ocho años de espera. El inicio del proceso representa un momento clave para la denunciante, que busca una respuesta judicial sobre los hechos denunciados. Será la Justicia la que deberá evaluar las pruebas y los testimonios para establecer las responsabilidades correspondientes, con respeto por las garantías de todas las partes.
Actualmente, de esos tres uno solo queda en juicio -según fuentes judiciales-, otro quedó fuera de la causa y el restante que era menor en aquel entonces "no fue identificado".
Aquella ola de testimonios públicos sirvió para exponer situaciones similares en redes sociales, pero no avanzaron por la vía penal por el temor a la exposición, la dificultad de atravesar un proceso y el riesgo de revictimización aparecen entre los obstáculos que pueden alejar a las víctimas de una denuncia formal.
En un comunicado, quienes acompañan el reclamo remarcaron que la repercusión de 2017 había derivado en numerosos señalamientos contra jugadores del club y cuestionamientos a la cultura machista que, según sostuvieron, existía en ese entorno. También expresaron su expectativa de que el proceso judicial contribuya a que otras jóvenes encuentren reparación y a que se comprenda la gravedad de los delitos contra la integridad sexual.
“Esperamos que llegada una nueva condena esto también pueda resultar de gran alivio para todas ellas que no pudieron denunciar”, señalaron en el mensaje, en el que además reclamaron que los abusos sexuales sean reconocidos como delitos graves, con consecuencias jurídicas, independientemente de la posición social de los acusados.
Si usted o alguien que conoce atraviesa una situación de abuso o violencia:
- Línea 137: Atención gratuita para víctimas de violencia familiar y sexual (en Capital Federal y con alcance nacional en diversos programas).
- Línea 144: Asistencia, contención y asesoramiento en situaciones de violencia por motivos de género (las 24 horas, todo el país).
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