Los abogados Francisco Oneto e Ignacio Alvarado asumieron la defensa de Claudio Contardi, condenado por abuso sexual agravado y violencia de género contra su ex pareja, Julieta Prandi, y recurrieron ante la Suprema Corte Bonaerense la sentencia confirmada por Casación.
Los letrados sostienen que el recurso incorpora prueba nueva: las entrevistas que la víctima ofreció a revistas de alcance nacional durante el mismo período en que habrían ocurrido los hechos.
Oneto y Alvarado resaltan que Prandi dio "dos relatos distintos" y cuestionaron a la Justicia por no formular preguntas al respecto durante el juicio.
En este sentido, solicitaron la absolución del culpable o, de manera subsidiaria, la realización de un nuevo juicio con "una defensa eficaz" y "en el que la denunciante pueda ser confrontada con sus propias palabras".
Además, consideraron que Contardi debía ser juzgado a través de un debate por jurados populares y plantearon que "el consentimiento se deduce del contexto de la relación y no de prueba sobre cada hecho", al tiempo que agregaron: "Sin tests ni controles de simulación; la perita admitió que ninguna técnica permite saber si un hecho ocurrió".
La Cámara de Casación Bonaerense había confirmado la condena, pero redujo la pena a 18 años y seis meses al quitar la agravante "relativa a la actitud asumida por el imputado con posterioridad al hecho y sus características".
Tras la condena en agosto de 2025, la expareja de Prandi fue trasladado y alojado en la Alcaidía N° 3 de Melchor Romero. Posteriormente, fue trasladado al penal de Campana.
Quién es Claudio Contardi
Julieta Prandi conoció a Claudio Contardi cuando tenía solamente 18 años. El hombre, 13 años mayor que ella, ya se mostraba como una persona muy celosa, algo que ella desde su juventud e inocencia creyó que era debido al interés.
En ese entonces, salieron por un tiempo, pero se separaron y la carrera artística de Julieta Prandi explotó, especialmente por sus trabajos como modelo y su aparición en el programa “Poné a Francella”. Ella tuvo otras parejas, como el productor Gastón Portal, pero se reencontró con Contardi y soñó formar una familia con él.
Se casaron en 2011 y solo un año después tuvieron a su primer hijo: Mateo. En julio de 2015 nació Rocco y desde ese momento la relación de pareja comenzó a estar cada vez peor, ya que Contardi ejercía un control absoluto sobre su mujer.
Él se dedica al rubro gastronómico e hizo que Julieta le firmara un poder para administrar su dinero, el cual invirtió en restaurantes. Puso uno en Pinamar, que dejó muchas deudas, las cuales tuvo que enfrentar la modelo.
Según relató Prandi en entrevistas, su marido no la dejaba manejar y era él quien la llevaba a sus trabajos y la esperaba hasta que terminara, mientras que también supervisaba cada una de las apariciones televisivas que realizaba, provocando que renunciara al ciclo de América “Incorrectas” porque no le gustaban sus comentarios allí.
Si bien varios compañeros notaron situaciones extrañas que ocurrían en la relación entre Prandi y Contardi, ella pudo escaparse de su casa en 2019 y de a poco comenzó a contar la pesadilla que vivió en su casa.
La modelo intentó durante mucho tiempo que la Justicia la escuchara, pero tardó cinco años en poder llevar a juicio a Contardi. Este miércoles 13 de agosto de 2025, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 2 de Zárate-Campana condenó a Claudio Contardi por abuso sexual con acceso carnal agravado, con detención inmediata por causar un grave daño en la salud mental de la víctima, de manera reiterada, en concurso real por los hechos ocurridos en Escobar desde julio de 2015 a marzo de 2018.
Desde 2020, Julieta Prandi está en pareja con Emanuel Ortega y, en este período pudo escribir su libro “Yo tendría que estar muerta” que, según contó, fue un camino para comenzar a sanar tanto dolor.
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