Una denuncia penal presentada ante la Justicia de La Plata puso bajo investigación una presunta maniobra de estafas con inversiones inmobiliarias en Baltimore, Estados Unidos. Entre los damnificados figuran varios futbolistas profesionales, algunos con pasado en Estudiantes, que aseguran haber entregado importantes sumas de dinero para comprar casas, remodelarlas y obtener rentabilidad mediante alquileres. El reclamo por los capitales aportados asciende a 2.679.000 dólares.
Entre los inversores aparecen los exjugadores del Pincha Ezequiel Cerutti, Leonardo Jara y Lucas Rodríguez, además de Facundo Fraga, Alejandro Gastón Mena, Juan Francisco Brunetta y Gonzalo Maroni. Todos están representados por el abogado Ignacio Fernández Camillo, del Colegio de la Abogacía de La Plata, quien presentó la denuncia junto con poderes especiales y documentación.
La presentación fue realizada por Héctor Daniel Remorini, Pablo Gustavo Tomás, María Laura Maillo y Emiliano Ezequiel Galletti, contador público que administraba inversiones propias y de terceros, entre ellos futbolistas y personas vinculadas al deporte.
La causa quedó a cargo de la UFIJ N° 3 y del Juzgado de Garantías N° 3 del Departamento Judicial La Plata.
Propiedades bajo sospecha
La presentación pide investigar a quienes habrían estado detrás de la captación de fondos, la recepción del dinero y la administración de las propiedades, además de la eventual intervención de una inmobiliaria platense.
Según el escrito, la propuesta consistía en aportar capital para adquirir casas en Baltimore, remodelarlas y ponerlas en alquiler, con una rentabilidad anual prometida de entre el 10 y el 11 por ciento. La modalidad incluía la administración integral de los inmuebles y la entrega periódica de liquidaciones con ingresos y gastos.
Sin embargo, los denunciantes sostienen que varias propiedades nunca fueron transferidas a las sociedades estadounidenses constituidas para concretar las inversiones, que algunos alquileres no fueron rendidos y que comenzaron a acumularse deudas, multas e incumplimientos.
En algunos episodios, el dinero fue entregado en efectivo en La Plata, a través de intermediarios y hasta en una inmobiliaria local. Uno de los denunciantes asegura haber pagado 130.000 dólares por una vivienda cuyo supuesto propietario le manifestó después que no había autorizado la venta ni recibido el dinero.
Los damnificados solicitaron investigar posibles delitos de estafa y asociación ilícita. Ahora, la Justicia deberá reconstruir el destino de los fondos, establecer la titularidad de los inmuebles y determinar qué responsabilidad tuvo cada uno de los señalados.
SUSCRIBITE a esta promo especial