En menos de una semana, al menos cuatro comercios fueron atacados en un mismo sector del barrio La Granja y la preocupación ya se instaló entre vecinos y comerciantes. Según se informó, los robos ocurrieron durante la madrugada, quedaron registrados por cámaras de seguridad y muestran una modalidad que se repite: delincuentes que actúan con tranquilidad, fuerzan persianas, rompen accesos y entran a los locales para objetos de valor.
El foco de los reclamos está puesto en la zona de 520 y 140, donde los vecinos aseguran que la presencia policial es prácticamente nula. “Está liberada”, resumieron al describir una situación que, según denuncian, viene agravándose en las últimas semanas.
Los episodios se concentraron en distintos comercios de pocas cuadras. Entre los lugares atacados aparecen una verdulería de 139 y 520, una heladería de 520 entre 139 y 140, una carnicería de 520 entre 138 bis y 139 y una panadería ubicada en 520 y 140. Todo, según denunciaron, ocurrió en un lapso de menos de siete días.
Pero las imágenes de las cámaras aportaron un elemento que aumenta todavía más la preocupación: en algunas de las secuencias los delincuentes quedaron registrados con el rostro visible y se los puede observar con claridad mientras cometen los ataques.
Uno de los videos muestra a un hombre que llega durante la madrugada a uno de los comercios. Primero observa el frente y después encuentra un pequeño espacio por debajo de las rejas. Sin apuro, logra introducirse por ese hueco y termina entrando al local.
Una vez adentro, se dirige directamente hacia la zona de la caja. Revisa cajones, busca elementos de valor y guarda distintos objetos en sus bolsillos. Después vuelve hacia el acceso y escapa por el mismo lugar por el que había ingresado, otra vez arrastrándose por debajo de las rejas.
El episodio ocurrió en pocos minutos y muestra el nivel de tranquilidad con el que, según los vecinos, se mueven quienes atacan los comercios durante la noche.
Pero apenas una hora y media después se produjo otro robo en la misma zona. Esta vez, el ataque fue mucho más violento.
Las cámaras captaron a dos delincuentes frente a la persiana metálica de un comercio. Primero intentaron levantarla y luego comenzaron a darle fuertes patadas y tirones hasta conseguir doblar la chapa en la parte inferior.
La preocupación no se limita a los locales. En el barrio recuerdan que algunas casas ya fueron blanco de episodios delictivos y que muchos vecinos comenzaron a reforzar rejas, cerraduras y sistemas de seguridad ante el temor de convertirse en las próximas víctimas.
La Granja se suma así a otros barrios de La Plata donde la reiteración de robos y la falta de respuestas terminó convirtiendo la inseguridad en una preocupación cotidiana.
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