El adenocarcinoma pulmonar es un tipo de cáncer que se origina en las células que recubren los pulmones y producen sustancias como el moco. Forma parte de los llamados tumores de pulmón de células no pequeñas y es el subtipo más frecuente de esta enfermedad, aseguran especialistas.
Aunque puede desarrollarse en personas fumadoras o exfumadoras, también es el tipo de cáncer de pulmón que aparece con mayor frecuencia entre quienes nunca fumaron.
La enfermedad se produce cuando determinadas células presentan alteraciones que provocan una multiplicación descontrolada, según informa el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI). Entre los principales factores de riesgo se encuentran el consumo de tabaco, la exposición al humo de otras personas, el radón y algunas sustancias presentes en el ambiente laboral. Sin embargo, no todos los casos están relacionados con el tabaquismo y su aparición puede responder a distintos factores.
En sus primeras etapas, el adenocarcinoma pulmonar puede no presentar síntomas y detectarse durante estudios realizados por otros motivos. Cuando aparecen señales, las más habituales son tos persistente, dificultad para respirar, dolor en el pecho, sangre al toser, cansancio y pérdida de peso sin explicación aparente.
Para confirmar el diagnóstico, los médicos pueden recurrir a estudios por imágenes y a una biopsia, que permite analizar las células y establecer si el tumor es maligno, explican desde el Ministerio de Salud de Argentina.
EL TRATAMIENTO Y SU EVOLUCIÓN
El tratamiento depende de la ubicación y el tamaño del tumor, de si se extendió a otros órganos y de las condiciones generales del paciente. Cuando la enfermedad se encuentra localizada, la cirugía para extirpar el tumor puede ser una de las principales opciones.
También pueden indicarse radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia o tratamientos dirigidos, según las características del cáncer y la evaluación del equipo médico.
Una fuente vaticana señaló que se estaban realizando más pruebas para determinar si el cáncer se había extendido.
Según la experta Juanita Mora, portavoz de la American Lung Association consultada por la AFP, “la biopsia reveló un adenocarcinoma, y las opciones terapéuticas variarán en función del estadio constatado”.
“¿Se trata de un cáncer de grado 1, 2 o 3? ¿Se ha propagado? Porque a partir de ahí determinarán si (el papa) necesita quimioterapia, radioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia para tratar este adenocarcinoma”, explicó la doctora.
“Si el tumor está bien localizado y han extirpado el lóbulo, entonces eso podría ser suficiente”, añadió Mora.
La experta precisó que la tasa de supervivencia a cinco años de esta forma de cáncer, cuando el tumor se detecta en un estadio precoz, es del “80% al 98%, en particular tras una extirpación quirúrgica”.
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