El Gobierno nacional completó la adjudicación de la Vía Navegable Troncal con la selección de la firma belga Jan de Nul-Servimagnus como ganadora de la licitación pública, en el último paso del proceso de privatización de la estratégica vía por la que circula el 80% del comercio exterior argentino.
La adjudicación quedó formalizada mediante la Resolución 2026-36-APN-ANPYN#MEC de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que dio por concluidas las evaluaciones correspondientes y cerró el proceso licitatorio.
Según informó el Gobierno, la empresa adjudicataria presentó la mejor oferta y el cierre del procedimiento no registró impugnaciones por parte de las compañías participantes, que convalidaron los dictámenes técnicos emitidos por la Comisión Evaluadora durante las distintas etapas de la licitación.
La firma del contrato está prevista para dentro de un plazo máximo de 30 días y, de acuerdo con lo informado oficialmente, activará una reducción del 13,5% en los costos logísticos.
Asimismo, el proyecto contempla obras de profundización de la vía navegable y la incorporación de tecnología destinada a mejorar la seguridad de la navegación y fortalecer las acciones de combate contra el narcotráfico.
Las obras previstas permitirán que los buques completen la carga en los puertos de origen, con el objetivo de generar ahorros adicionales, ampliar la frontera productiva e incrementar la competitividad de los sectores productivos e industriales.
El Gobierno destacó además que el proceso licitatorio contó con el respaldo de usuarios privados, entre ellos la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro Exportador de Cereales, la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas.
El Gobierno presentó el cierre del proceso como un “éxito”, pese a las graves irregularidades y cuestionamientos que atravesaron la licitación de una de las infraestructuras más estratégicas para el comercio exterior argentino, según Ámbito.
La belga tiene como socio local al Grupo Román, del magnate Ricardo Román y cuyas negociaciones llevó adelante su hijo Leonardo.
La decisión se conoce en medio de fuertes cuestionamientos al proceso licitatorio. Un documento reservado elaborado por especialistas internacionales advirtió sobre posibles irregularidades en el pliego, entre ellas un presunto direccionamiento a favor del consorcio ganador, conflictos de interés dentro del comité evaluador, una tarifa mínima de peaje que habría condicionado las ofertas -impulsando un empate entre los valores, algo nunca visto- y sospechas de costos inflados en el esquema de dragado y balizamiento que serán cedidos al tándem Elías-Ondarcuhu.
De acuerdo con la información oficial, la licitación mantuvo criterios de transparencia pública.
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