La causa que investiga la adquisición de la lujosa quinta de Pilar, valuada en unos 17 millones de dólares y atribuida al tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Pablo Toviggino, sumó ayer un nuevo revés para los intereses de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia. El fiscal de la Cámara Penal Económico, Gabriel Pérez Barberá, dictaminó que el expediente debe pasar a su fuero y abandonar el juzgado federal de Campana (donde tramita hoy, en parte, gracias a maniobras procesales impulsadas por los propios investigados).
Para el fiscal, definir la competencia territorial basándose únicamente en la ubicación física del inmueble resulta “prematuro”, dado que las operaciones financieras bajo investigación presentan vínculos con múltiples jurisdicciones. Según Pérez Barberá, un caso de presunto lavado de activos como este requiere de la especialización que solo ofrece el fuero Penal Económico.
Todos los fiscales que debieron pronunciarse sobre la competencia del expediente —incluyendo al fiscal de Casación, Mario Villar, y antes que él a Sebastián Bringas y al fiscal de Cámara Carlos Cearras— opinaron en el mismo sentido: la causa no debe tramitar en Campana.
El expediente llegó al juzgado de Adrián González Charvay después de que los dueños formales de la propiedad —el monotributista Luciano Pantano y su madre Ana Conte, investigados como presuntos testaferros de las autoridades de la AFA— presentaran un escrito para que ese tribunal reclamara competencia territorial. González Charvay, un magistrado al que se lo vincula con los jefes de la AFA, hizo lugar al pedido y la Cámara Federal de San Martín respaldó esa decisión. Pero días atrás, la Sala I de la Cámara Federal de Casación ordenó que sea la Cámara en lo Penal Económico la que decida qué juez debe llevar el caso. Hasta que eso se resuelva, el caso seguirá en Campana.
El principal apuntado es Toviggino. En el interior de la mansión, la Justicia secuestró una flota de autos de alta gama; un bolso y una placa homenaje con el nombre del tesorero. Además, antes del allanamiento, empleados de la quinta retiraron elementos que lo vinculaban más directamente con el lugar (como una pintura suya junto a su padre).
Otra polémica salpica a esta quinta y es que en ella habría festejado su cumpleaños el camarista Carlos Mahiques, del máximo tribunal penal del país. Aunque tanto él como su hijo, el ministro de Justicia Bautista Mahiques, negaron el hecho, el magistrado terminó renunciando a la subrogancia que ejercía en la sala que debía intervenir en la disputa de competencia.
Has aquí, el expediente ya recorrió una docena de instancias sin encontrar un destino definitivo. Pero el consenso fiscal es unánime: la causa que investiga la mansión de Pilar merece una Justicia especializada y lejos del fuero de Campana que pretende en la AFA.
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