El sector textil atraviesa un proceso de contracción laboral y productiva que se refleja en una pérdida promedio de 1.200 puestos de trabajo formales por mes. Según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), entre abril de 2025 y el mismo mes de 2026 la actividad registró una baja de 15.468 empleos formales en la medición interanual. Al considerar la cadena integrada por textil, confección, cuero y calzado, la nómina alcanzó los 95.094 trabajadores en abril, tras una reducción mensual de 1.241 puestos y una merma acumulada de 25.683 empleos desde diciembre de 2023.
El comportamiento del empleo responde a la retracción en los niveles de elaboración. El Índice de Producción Industrial (IPI) para el rubro textil marcó en mayo un descenso interanual del 25,6%, cifra que contrasta con la baja del 2,5% registrada en el promedio general de la industria. En los primeros cinco meses del año, el sector acumula un retroceso del 26,5%, frente al 3,1% del total manufacturero. Este resultado estuvo impulsado por las caídas en hilados de algodón, con un 35,3% interanual, y en tejidos y acabado de productos, que mostraron un declive del 38,6% en el acumulado anual, acompañados por reducciones en la preparación de fibras y otros artículos del rubro.
La capacidad instalada refleja la misma tendencia. Durante mayo, las plantas del sector operaron a un 42,2% de su potencial, lo que representa una baja de 5,2 puntos porcentuales respecto a mayo del año anterior y se ubica 16,2 puntos por debajo del promedio industrial general, situándose entre los niveles más bajos del entramado productivo.
El achicamiento de la actividad derivó a su vez en una disminución de la estructura societaria. En abril se contabilizaron 3.626 empresas operativas en el segmento textil, lo que implica 330 establecimientos menos que doce meses atrás. En el transcurso de los primeros cuatro meses de 2026 cerraron 115 plantas, elevando a 383 la cantidad de unidades productivas fuera de actividad desde fines de 2023. En este marco, la inversión en equipamiento también mostró un freno: entre enero y junio las importaciones de maquinaria sumaron USD 60,2 millones, con un descenso interanual del 28%, encabezado por menores compras de telares planos y equipos de acabado y tejido.
En cuanto a la evolución de precios, el rubro de prendas de vestir, calzado y cuero anotó un alza del 0,4% en junio y acumuló un 11,9% interanual, ubicándose por debajo de la inflación general del 33,5% medida en el mismo período, lo que lo convirtió en el segmento con menor variación del Índice de Precios al Consumidor. A pesar de esta desaceleración, los datos de la Cámara de la Indumentaria indican una caída del 6,9% en las ventas de ropa durante el tercer bimestre del año, lapso en el que un 55% de los comercios relevados reportó bajas en la facturación.
En materia de comercio exterior, las importaciones del sector totalizaron en junio 26.442 toneladas por USD 116 millones, representando bajas del 13% en volumen y del 7% en divisas. En el acumulado semestral, las compras al exterior cedieron un 18% en cantidades y un 5% en monto total. En el desagregado por insumos —hilados y tejidos— la caída de las importaciones fue más pronunciada, aunque las prendas terminadas registraron variaciones positivas. En contraposición, las exportaciones de la cadena mostraron un repunte en el semestre, con un crecimiento del 58% en volumen y del 57% en valor, traccionadas fundamentalmente por los despachos de materias primas e hilados.
SUSCRIBITE a esta promo especial