Mientras hasta hace pocos días y semanas había una gran embestida mediática contra el Gobierno de Milei, primero por el desastroso caso Adorni y luego por el estancamiento de la economía y la renovada suba del riesgo país, la última rueda de julio terminó con una foto con marcada tranquilidad en las finanzas locales.
Con férreas intervenciones (operando con bonos atados al dólar y en el mercado de dólar futuro) el equipo económico logró tranquilizar nuevamente los precios de todos los dólares, con la particularidad de que el tipo de cambio mayorista (el que se usa en el 80% de las operaciones cambiarias) cotiza exactamente al mismo valor que hace 10 meses, cuando de octubre a esta parte se acumula una inflación del 28%.
Con resultados muy heterogéneos en la economía real, con sectores volando con poco empleo y sectores aplastados que en general tienen el 80% de la ocupación laboral, voces dialoguistas y opositoras siguen enfocadas en que el principal factor que está complicando las cosas es el retraso del tipo de cambio, con un valor del dólar que se usa exclusivamente como ancla para terminar lo más rápido posible con la inflación.
LA INFLACIÓN DE JULIO
En ese sentido, la mayor parte de las consultoras están indicando que el IPC de julio se ubicará entre 1,9% y 2,1%, por lo que la desinflación está en pausa, al punto que la Universidad Torcuato Di Tella lanzó un informe que dejó a los inversores con los pelos de punta, ya que subió la inflación anual esperada para todo 2026 de 30 a 35,5% anual.
Frente a eso, como muchos de los inversores se están bajando de los plazos fijos, corriéndose al dólar o a las cauciones, los bancos se vieron obligados a realizar una nueva suba en la tasa de los plazos fijos: por plata chica el premio subió de 19,4% a 19,5% anual (16% en bancos grandes y 23% en bancos chicos) y por plata grande el rendimiento se elevó de 24,8 a 25,4% anual.
Y lo particular del caso es que, a pesar de observarse tasas de interés claramente negativas, que pagan entre 10 y casi 20 puntos anuales menos que la inflación esperada, los últimos datos del Banco Central sorprenden al mostrar que los stocks de depósitos siguen subiendo: en julio (hasta el día 29, último dato) el stock total de depósitos en pesos subió 2,5%, mientras que el stock total de depósitos en dólares aumentó 3,1%, impulsado sobre todo después del pago de cupones y amortización de Bonares y Globales realizado el 9 de julio pasado.
LICITACIÓN DE DEUDA
Con ese contexto, con intervención férrea, el ministro Caputo sigue trabajando con gran efectividad con su alquimia de dominó financiera. Esta semana hizo una licitación de deuda en pesos que barrió una gran parte de los vencimientos que había dentro del actual mandato de Milei para pasarlo a 2028. Y, además, con una captación de US$ 451 M en el Bonar 2029 (AO29), ya está empezando a juntar los dólares que se necesitarán para hacer el pago a bonistas privados del 9 de enero próximo.
Así, con operaciones de fin de mes y con debilidad en el oro, el Banco Central (BCRA) compró dólares, pero perdió reservas. Los bonos pudieron recuperar valor y el riesgo país volvió a bajar. Y lo único que falló fue la Bolsa local y las ADR argentinas en Nueva York, que mostraron debilidades, mientras Wall Street volvió a estar en verde edulcorado por presentación de balances trimestrales satisfactorios.
Pero además de los estados contables privados en algunos casos con ganancias increíbles, lo que también sorprendió fue que el centro de estadísticas norteamericano indicó que la confianza del consumidor en EE.UU. acaba de alcanzar su nivel más alto en cinco meses. Eso trajo mucha tranquilidad, por lo que inversores conservadores se bajaron de los refugios, por lo que operaron en descenso los valores del oro, la onza de plata y de las criptomonedas.
Y el dato sorprende porque el déficit fiscal de EE.UU. sube al 6% del PBI y con venta de bonos de la Fed de parte de varios bancos centrales internacionales, suben las tasas largas norteamericanas y el costo de su deuda estadounidense crece de modo preocupante.
EL MERCADO CAMBIARIO
A nivel local, hubo una recalibración de valores. Con el dólar oficial a $ 1.511,12, el BCRA compró US$ 46 M en el mercado local. Con esto, el Banco Central compró en julio US$ 2.056 M, y fue el tercer mes del año con más compras, detrás de los US$ 2.769 M de abril y de US$ 2.522 M de mayo. Y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 1.405 M por baja del oro y pago de deudas.
Con esos parámetros en el medio, el dólar oficial bajó 90 centavos hasta $ 1.511,12, el dólar blue bajó $ 5 hasta $ 1.560, el dólar senebi subió 35 centavos hasta $ 1.519,91, el dólar Mep subió $ 7,29 hasta $ 1.518,01 y el contado con liqui subió $ 6,43 hasta $ 1.574. Por lo que la brecha entre oficial y blue sigue en el 3% y la brecha entre ccl y mayorista fue del 6%.
En tanto, luego de una decena de días muy negativos, esta vez los títulos públicos pudieron encontrar un respiro. Con volumen medio, los bonos argentinos repuntaron 0,3%, por lo que el riesgo país bajó 11 unidades, hasta 430 puntos básicos, luego del pico mensual de 446 puntos anotados este miércoles, antes de la licitación que barrió con todo.
En papeles privados, los balances están moviendo las cotizaciones de manera notable. Por ejemplo, se anotó un salto del 15,3% para Amazon, en tanto que los papeles de Apple anotaron una dura caída del 7,3%. En tanto que Coinbase presentó su tercer balance con caída de ingresos y hoy su precio en NY anotó un desbarranque del 10,7%.
Pero más allá de esos extremos, los índices de la Bolsa de Nueva York lograron tener una nueva rueda en verde, con suba del 0,5% para el Dow, alza del 0,7% para el S&P y mejora del 1% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,5% y la Bolsa de México bajó 0,5%.
Mientras tanto, el mercado bursátil local sigue atado a la chata economía real. Con $ 60.270 M operados en acciones y $ 315.641 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,4%. Mientras que las ADR argentinas en NY terminaron mixtas, con suba del 1 al 4% para Bioceres y TGS, pero con baja del 1 al 5,5% para Supervielle, BBVA, Cresud, Galicia, Loma Negra, Central Puerto, Macro e IRSA.
Finalmente, en commodities, la guerra en Medio Oriente sigue haciendo ruido y el petróleo subió otro 1,3%. Los metales preciosos, como dijimos, estuvieron para abajo. Los metales básicos también estuvieron débiles. En Chicago hubo una dura caída para los granos, sobre todo para el trigo. En Rosario, en cambio, el maíz y el trigo mejoraron, mientras que el girasol bajó fuerte.
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