Intendentes de distintos signos políticos reclaman más recursos al gobierno de Axel Kicillof, así como una mayor flexibilidad para utilizar fondos provinciales. La crisis ya generó conflictos gremiales y puso en alerta a varios municipios del interior.
La caída de la recaudación por tasas municipales y la disminución de los fondos que llegan por coparticipación encendieron las alarmas en varios municipios bonaerenses, que comenzaron a solicitar asistencia financiera al gobierno provincial para afrontar el pago de salarios y aguinaldos. Según trascendió, la necesidad más urgente ocurre más marcadamente en distritos del interior, que en el Conurbano.
Con el medio aguinaldo como próxima obligación de peso en las cuentas locales, la preocupación se extendió entre intendentes de distintos espacios políticos, que en las últimas semanas intensificaron los reclamos por mayores recursos y una mayor autonomía para administrar los fondos que reciben.
EN EL INTERIOR
Desde la administración de Axel Kicillof reconocieron que, como ocurre habitualmente en esta época del año, varios municipios solicitaron ayuda financiera. Sin embargo, admitieron que en los últimos días se sumaron nuevos pedidos provenientes de distritos del interior bonaerense.
Uno de los casos más delicados es el de San Pedro, gobernado por el peronista Cecilio Salazar. El municipio busca obtener un adelanto de coparticipación para reunir los casi 900 millones de pesos necesarios para afrontar el pago de los aguinaldos. En paralelo, arrastra atrasos en los pagos y la semana pasada sufrió un conflicto con la empresa encargada de la recolección de residuos, que derivó en una huelga y la acumulación de basura en las calles durante cuatro días.
Desde la comuna advirtieron además que la caída de la coparticipación prevista para este mes implicará una pérdida cercana a los 230 millones de pesos en los ingresos municipales.
Las dificultades no se limitan a las intendencias peronistas. En Adolfo Alsina, administrado por el radical Javier Andrés, los trabajadores municipales se declararon en estado de alerta ante la posibilidad de que el Ejecutivo local no pueda cumplir con el aumento salarial acordado en paritarias.
En ese contexto, el Foro de Intendentes Radicales, integrado por 26 jefes comunales, reclamó a la Legislatura bonaerense la aprobación de herramientas que permitan afrontar la compleja situación financiera que atraviesan los municipios.
El planteo fue acompañado por intendentes de otros espacios políticos y se centró en la necesidad de contar con mayor libertad para utilizar los recursos del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento Municipal, creado tras el acuerdo por el endeudamiento provincial aprobado a fines del año pasado.
PUJA EN DIPUTADOS
La demanda de los intendentes llegó a la Cámara de Diputados bonaerense, donde el oficialismo impulsó una iniciativa para habilitar que una parte de esos recursos pudiera destinarse libremente al pago de gastos corrientes, incluidos salarios y aguinaldos.
“Sabemos que próximamente tienen que cubrir sueldos y aguinaldos y estos fondos pueden ser utilizados para eso”, argumentó durante el debate el jefe del bloque de Unión por la Patria, Facundo Tignanelli.
Sin embargo, el proyecto no consiguió los dos tercios necesarios para ser tratado sobre tablas y fue rechazado por la oposición, que cuestionó tanto el mecanismo de distribución de los recursos como la falta de discusión previa en las comisiones legislativas.
El revés parlamentario dejó sin una respuesta inmediata a los intendentes, mientras persiste la incertidumbre sobre la evolución de las cuentas municipales y la capacidad de algunos distritos para afrontar las obligaciones salariales de las próximas semanas.
La situación expuso, además, un reclamo transversal entre los jefes comunales: la necesidad de contar con más recursos y mayor previsibilidad en un escenario económico que golpea cada vez con más fuerza a las administraciones locales.
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