La caída en las ventas del mercado automotriz local obligó a Stellantis a modificar sus planes de fabricación en la provincia de Córdoba. La compañía confirmó que la planta industrial que posee en el barrio cordobés de Ferreyra detendrá su actividad durante siete semanas a partir del 1 de diciembre, un plazo que excede el período tradicional de vacaciones de verano.
Esta medida excepcional afectará de manera diferenciada a los vehículos que se montan en ese complejo. Mientras que la producción del Fiat Cronos se retomará con normalidad una vez cumplido el receso estival de cuatro semanas, la fabricación de las camionetas Fiat Titano y Ram Dakota se extenderá por tres semanas adicionales de inactividad.
El complejo cordobés es uno de los dos centros industriales que el holding automotriz opera en el país, junto con la planta bonaerense de El Palomar, donde se ensamblan el Peugeot 208 y el Peugeot 2008. Esta última terminal ya había sufrido recortes en su ritmo operativo durante mayo pasado, cuando debió suprimir uno de sus turnos de trabajo para equilibrar el volumen de fabricación frente a una demanda interna debilitada y a menores colocaciones en Brasil, su principal destino de exportación.
Desde la compañía explicaron que el freno en Córdoba responde a la necesidad de reacomodar el volumen industrial al actual escenario de comercialización registrado a lo largo de 2026, marcado por un nivel de ventas retraído y sin perspectivas de un repunte significativo para el próximo año. El objetivo principal es evitar la acumulación de stock tanto en las terminales como en los salones de venta de la red de concesionarios.
A pesar de la desaceleración y de la adecuación de los calendarios fabriles, el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, aseguró que ambos establecimientos industriales tienen la continuidad garantizada tanto para este período como para el próximo año.
El contexto general del sector automotriz muestra números negativos. En el acumulado de los primeros nueve meses del año, las matriculaciones globales retrocedieron un 13% en comparación con el mismo lapso de 2025. El desempeño comercial de las marcas del grupo se movió en sintonía o por debajo de esa media: Fiat registra una merma del 20,5%, Peugeot desciende un 38,7% y RAM experimenta un leve incremento del 2,2%. En cuanto a las firmas que comercializan vehículos importados sin producción local, Citroën anota una baja del 21,1%, Jeep cae un 41,8% y DS encabeza las retracciones con un 65%. A este porfolio se sumó recientemente la marca china Leapmotor, orientada a vehículos híbridos y eléctricos, cuya comercialización comenzó a mediados de año.
La decisión de frenar la planta cordobesa se produce, además, pocas semanas después de las declaraciones públicas realizadas en Brasil por el CEO de Stellantis Sudamérica, Herlader Zola. Ante un grupo de periodistas especializados, el directivo regional había cuestionado la competitividad estructural de la industria local al señalar que el modelo basado en un mercado cerrado funcionó en el pasado, pero que la apertura económica actual deja a las terminales fuera de juego.
En aquella oportunidad, Zola advirtió sobre los altos costos de producción locales, al indicar que el valor de la mano de obra en Argentina duplica al de Brasil y que la cadena de abastecimiento de autopartes resulta acotada, ya que la mayor parte de los insumos proviene del país vecino. Ante este panorama, había mencionado que la corporación evaluaba distintos escenarios para el futuro de las fábricas argentinas.
En el ámbito industrial circulan diversas conjeturas sobre el devenir de las plantas. Entre las hipótesis se menciona una posible relocalización en la fabricación del Peugeot 2008 o del Peugeot 208, un movimiento que podría verse influenciado por la sanción de una ley provincial en Córdoba que proyecta exenciones impositivas de Ingresos Brutos por una década para las empresas que amplíen su capacidad productiva en ese distrito.
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