Bahía Blanca avanza en la implementación de un Sistema de Monitoreo y Alerta Hidrometeorológico (SMAHBB), una iniciativa que busca anticipar inundaciones y crecidas repentinas. Dos empresas presentaron sus propuestas técnicas: APCA Redimec SA-MOST SA e INVAP SAU.
El proyecto cuenta con un presupuesto oficial de $1.408 millones, financiado con recursos provinciales y el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Las ofertas técnicas serán evaluadas por el Ministerio de Infraestructura bonaerense antes de avanzar con la apertura de las propuestas económicas.
La iniciativa cobra especial relevancia luego de la inundación del 7 de marzo de 2025, cuando un acumulado de 300 milímetros de lluvia provocó el colapso hídrico y graves daños en distintos sectores de la ciudad.
El sistema permitirá monitorear las cuencas de los ríos Sauce Chico, Saladillo y Napostá Grande, consideradas zonas de riesgo por el impacto que pueden generar las precipitaciones intensas y las crecidas.
La obra contempla la instalación de cinco estaciones meteorológicas, seis puntos de medición del nivel del agua y una cámara de seguridad. Los equipos funcionarán de manera automática y transmitirán información a un sistema central.
Las estaciones meteorológicas medirán variables como dirección e intensidad del viento, presión atmosférica, temperatura y humedad. En tanto, los sensores hidrológicos utilizarán tecnología radar para determinar la profundidad de los cauces.
Los puntos serán ubicados estratégicamente según su importancia hidráulica, vulnerabilidad ante desbordes y posición dentro de las cuencas.
Las estaciones meteorológicas estarán ubicadas en la estancia Funke, la zona alta de la cuenca del Napostá, el puente Canessa del camino de La Carrindanga y la planta potabilizadora Grünbein. En el caso del Sauce Chico, habrá dispositivos en sectores cercanos a Tornquist y en el ingreso a la ciudad.
Los puntos de medición de altura del agua estarán en la planta de ABSA en Mirasoles, el establecimiento Don Adolfo, la cuenca superior del Napostá, cercanías de Tornquist, la ruta provincial 35 y el cruce con la ruta nacional 3.
El objetivo es transformar los datos obtenidos en información útil para anticipar fenómenos extremos y mejorar la toma de decisiones ante posibles emergencias.
Una vez adjudicada la obra, la empresa seleccionada tendrá un plazo de 12 meses para poner en funcionamiento todo el sistema.
SUSCRIBITE a esta promo especial