Luego de una semana marcada por la tensión abierta entre el presidente Javier Milei y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, el conflicto parece emprender el camino del desacelere y el líder del Partido de los Trabajadores (PT) parece haber tomado la determinación de habilitar el regreso del embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli.
"Sin dudas bajó la espuma", revelaron desde Brasil, a la espera de la habilitación de Lula para que el diplomático emprenda el retorno.
Si bien aún no hay fecha, aseguran que se dará en los próximos días y que la determinación se debe a una combinación de factores. "Hubieron gestos recíprocos, la importancia estratégica de la relación bilateral y el deseo mutuo de preservarla", destacaron.
Sin embargo, desde Brasil aclararon que no se debe perder de vista "la seriedad de lo que pasó", y pidieron remarcar "lo inadmisible que fueron las ofensas" que le atribuyen a Milei, luego de que calificara a Lula como "basura socialista", "ladrón" y "presidiario".
En la administración libertaria coinciden en que el peor momento entre ambas naciones ya pasó y se esperanzan con fortalecer la relación. No obstante, aclaran que no habrá pedidos de disculpas de parte de Milei, luego de haber criticado con intensidad a Lula, en el marco de su visita a Brasil, en la que respaldó a Flavio Bolsonaro, principal competidor del líder del PT por las elecciones presidenciales que se celebrarán el 4 de octubre.
Las críticas se extendieron al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, quien impidió la visita del Presidente a Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado en Brasil, al que referenció como “basura calva”.
Días más tarde, y luego de que Lula asegurara que no conocía al libertario, el canciller Pablo Quirno no dudó en rechazar la posibilidad de romper relaciones diplomáticas y se mostró optimista por el eventual regreso de Bitelli. "No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompan las relaciones. Nosotros no lo llevamos al plano institucional”, sostuvo.
Las declaraciones del funcionario parecen haber caído bien en Brasil, algo que percibieron desde la administración libertaria, quienes descartaban que las diferencias ideológicas se trasladasen al plano comercial. "La nota de Quirno se recibió bien. La idea de recomponer tuvo que ver con gestos, porque así se mueve la diplomacia, más allá de las reuniones. Ahora todo toma un tono de recomposición de la normalidad", aseguraron.
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