En un contexto internacional adverso, el riesgo país de la Argentina continúa escalando y ya supera los 430 puntos. Los mercados operan este jueves en medio de una fuerte volatilidad e incertidumbre debido a que se reactivó el conflicto en Medio Oriente.
En concreto, el indicador que elabora el JP Morgan avanza 25 unidades en el día hasta los 435 puntos, una suba superior al 6%. Las acciones de las empresas argentinas que cotizan en Wall Street caen hasta 8,5% (BBVA), mientras que el Merval retrocede 1,2% y los papeles de la Bolsa porteña operan con disparidades.
Para el Gobierno, mantener el riesgo país por debajo de los 400 puntos es una de las metas clave para mejorar las condiciones de financiamiento y facilitar el regreso de Argentina a los mercados internacionales de crédito.
La reactivación del conflicto bélico provocó una nueva escalada del barril de petróleo, que al promediar la rueda supera el valor de US$100 por unidad. Esto renueva la aversión al riesgo de los inversores que aplican el fly to quality y se refugian en los bonos del Tesoro Americano que tocan los 4,7% anual.
Esto modifica la base de comparación y deteriora el valor de los bonos argentinos y se produce la suba del índice soberano. Esta coyuntura licuó la buena noticia del miércoles, que fue la mejora en la calificación de la nota de la deuda por parte de la agencia Moody’s.
De todas maneras, el punto central es que el aumento del riesgo país no se da por la aparición de desequilibrios internos, sino por el impacto del escenario internacional.
La consecuencia más directa será una nueva postergación de la baja de los combustibles, dado que deberá seguir funcionando el acuerdo de precios que realizaron petroleras y refinadoras.
El barril de petróleo vuelve a rozar los 100 dólares
El precio internacional del petróleo registró un fuerte repunte este jueves y volvió a acercarse a la barrera de los US$100 por barril, impulsado por la escalada de las tensiones en Medio Oriente y el temor a nuevas interrupciones en el suministro mundial de crudo. El movimiento reavivó las alertas sobre un posible impacto en la inflación global y en los costos de la energía.
El barril de Brent, referencia para Europa y gran parte del mundo, llegó a cotizar en torno a los US$100 durante la jornada, su nivel más alto en casi dos meses, mientras que el WTI estadounidense también registró una fuerte suba y superó los US$90.
Para la Argentina, un petróleo más caro genera efectos mixtos. Por un lado, mejora las perspectivas de ingresos para las empresas productoras y favorece proyectos como Vaca Muerta, ya que incrementa el valor del crudo exportado.
Sin embargo, también puede traducirse en mayores costos para los combustibles y presionar sobre la inflación si el aumento internacional se traslada a los precios internos. Además, encarece el transporte y diversas actividades productivas que dependen de los derivados del petróleo.
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