Lácteos Huella Pampa, una empresa familiar de Chivilcoy, celebra sus primeros diez años de actividad con una producción que pasó de 10.000 litros mensuales a unos 900.000, bajo la conducción de Luis Pietrobon y el acompañamiento de sus hijos, en un escenario marcado por el menor consumo y la baja circulación de dinero.
Pietrobon es maestro quesero y cuenta con 49 años de experiencia en la industria láctea. Aunque actualmente está jubilado, continúa trabajando junto a sus hijos en la empresa, que comenzó a funcionar el "16 de septiembre de 2016 a las 21 horas", cuando elaboró a fasón para Lácteos Silvia.
"Llegó el camión a las 9 de la noche, tenemos la fotito, trabajamos toda la noche, eran las 8 de la mañana y parecía que recién nos levantábamos por la alegría que teníamos", recordó Pietrobon durante una entrevista en el programa “Buenos Días” de Radio Chivilcoy.
Durante los primeros tiempos, la producción se concentraba únicamente los fines de semana. Sus hijos viajaban desde Buenos Aires, donde estudiaban, para poner en funcionamiento las calderas y fabricar los primeros lotes.
"No teníamos un mango ni para comprar un litro de leche, no teníamos deudas de amigos que nos ayudaron a construir la fábrica; fueron dos años que respiramos lo justito, pero con mucha alegría porque se pudo", relató.
Con el crecimiento de la actividad, la planta incrementó considerablemente su capacidad y actualmente procesa "unos 900.000 litros al mes". La firma cuenta además con "seis personas", en su mayoría oriundas de Gorostiaga, y equipamiento de acero inoxidable, tinas de mayor tamaño y compresores de alta eficiencia.
La infraestructura también le permite realizar trabajos a fasón para otras industrias cuando atraviesan inconvenientes o averías en sus plantas.
Entre sus productos, la empresa fabrica quesos blandos como "cremoso, por salut, por salut sin sal, barra tybo y muzzarella en cilindro", además de masa para elaboración de quesos. Este último producto es trabajado artesanalmente por Nicolás, hijo de Luis, quien explicó que es "amasada a vapor, un poquito de sal, y no tiene ningún ingrediente más".
Desde sus comienzos, Lácteos Huella Pampa también comercializa el suero con “La Serenísima”. Sobre este aspecto, Pietrobon sostuvo: "Jamás tiré un litro de suero".
Respecto de la situación económica, el empresario señaló que el contexto actual presenta dificultades para la comercialización. "El mercado está como todo, está un poco pesado, pero se vende; se nota que no hay circulación de pesos, la gente está con los costos, pero de a poquito se va vendiendo", afirmó.
Pese a ese escenario, destacó que la firma no necesita vendedores para colocar sus productos, ya que "el boca a boca va vendiendo el producto" y los consumidores comenzaron a solicitar la marca directamente en los comercios.
En el cierre de la entrevista, Pietrobon recordó el premio que la empresa obtuvo en Suipacha y el acompañamiento mediático recibido durante sus primeros años. Como reflexión sobre su trayectoria, expresó: "Todo se puede, pasé todos los tipos de gobiernos y acá estamos; en este país si vos trabajas con los pies, las manos y la cabeza, salís a flotar siempre".
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