La situación de Flybondi atraviesa uno de los momentos más delicados desde su desembarco en el mercado aerocomercial argentino. Con apenas tres aeronaves operativas de una flota total de trece aviones, la compañía puso en marcha un plan de emergencia que incluye suspensiones rotativas de personal, mientras intenta recuperar capacidad operativa y evitar una profundización de la crisis.
El deterioro de la actividad quedó expuesto en los últimos días cuando la empresa llegó a operar en el Aeroparque Jorge Newbery con una sola aeronave disponible. Aunque actualmente cuenta con tres aviones en servicio, la cifra continúa muy por debajo de las necesidades habituales de la compañía y genera incertidumbre entre miles de pasajeros con vuelos programados.
La meta inmediata de la empresa es recuperar parte de su capacidad operativa y alcanzar ocho aeronaves activas durante los próximos meses. Sin embargo, el escenario actual sigue marcado por fuertes dificultades financieras y operativas.
Suspensiones de trabajadores para sostener la operación
En medio de este complejo panorama, la empresa alcanzó un principio de acuerdo con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) para implementar suspensiones rotativas de empleados.
La medida busca adecuar la estructura laboral a la drástica reducción de vuelos y actividad operativa. El entendimiento contempla que los trabajadores suspendidos perciban una garantía equivalente al 70% de sus ingresos mientras se extienda el esquema transitorio.
El acuerdo todavía debe recibir la homologación correspondiente por parte de la Secretaría de Trabajo, aunque representa una de las principales herramientas que la compañía pretende utilizar para atravesar esta etapa de emergencia.
Menos empleados y un fuerte ajuste interno
La reducción de operaciones también tuvo impacto directo sobre la plantilla laboral.
Según fuentes del sector, la aerolínea cuenta actualmente con alrededor de 1.200 empleados, luego de que cerca de 300 trabajadores aceptaran planes de retiro voluntario impulsados por la empresa.
Este proceso de ajuste se suma a las dificultades operativas registradas durante los últimos meses, caracterizados por cancelaciones de vuelos, reprogramaciones y problemas de puntualidad que afectaron a miles de pasajeros en distintas rutas del país.
Renuncias y cambios en la conducción de la compañía
La crisis también golpeó a los niveles más altos de la organización. Durante las últimas semanas se produjo una serie de salidas dentro de la estructura directiva de la empresa. Entre las renuncias más relevantes aparece la de Paz Lovisolo, quien había asumido como CEO en febrero de este año tras reemplazar a Mauricio Sana.
Con esos cambios, la gestión operativa quedó temporalmente bajo la responsabilidad de Leonel Dopazo, actual gerente de Operaciones, mientras la empresa intenta reorganizar su conducción en medio de la compleja coyuntura.
Una empresa que marcó el desembarco del modelo low cost en Argentina
La situación adquiere una relevancia especial por el papel que Flybondi tuvo en la transformación del mercado aerocomercial argentino.
La compañía inició sus operaciones en 2018 y se convirtió en la primera aerolínea de bajo costo del país, impulsada por la apertura del mercado aéreo que permitió el ingreso de nuevos operadores.
Desde entonces logró consolidar una importante participación en vuelos domésticos, aunque durante el último año comenzó a enfrentar crecientes dificultades que hoy la ubican frente a uno de los desafíos más importantes de su historia.
El desafío de recuperar la flota y volver a operar con normalidad
El principal objetivo de la empresa pasa ahora por recuperar aeronaves y normalizar gradualmente su programación.
Con apenas tres aviones en servicio, la capacidad para cumplir con los cronogramas previstos resulta extremadamente limitada. Por eso, la estrategia apunta a incrementar progresivamente la cantidad de equipos disponibles hasta alcanzar ocho unidades operativas en el corto plazo.
Mientras tanto, las suspensiones de personal, el ajuste interno y la reorganización de la conducción aparecen como medidas destinadas a sostener la actividad hasta que la compañía logre estabilizar su funcionamiento y recuperar la confianza de los pasajeros.
SUSCRIBITE a esta promo especial