La recolección de residuos en Tandil atraviesa una situación crítica, según denunció Luciano Disipio, delegado del sector municipal, quien atribuyó las dificultades a la falta de inversión sostenida en equipamiento. De acuerdo con su planteo, la disponibilidad de vehículos afecta el cumplimiento de los recorridos en distintos barrios.
La flota municipal cuenta con 11 camiones, aunque habitualmente solo entre 6 y 7 se encuentran en condiciones de prestar servicio. Las unidades más nuevas tienen alrededor de ocho años y trabajan de manera continua durante tres turnos diarios, lo que genera un desgaste importante y frecuentes desperfectos mecánicos.
La falta de vehículos repercute directamente en la prestación. En una de las jornadas recientes del turno mañana, solo pudieron completarse 4 de los 11 recorridos previstos, pese a que había trabajadores disponibles para realizar las tareas. Para Disipio, la incorporación de un solo vehículo no alcanzaría para solucionar el problema y planteó la necesidad de sumar “al menos cuatro unidades nuevas”.
El área cuenta con unos 56 trabajadores entre choferes y recolectores. El delegado sostuvo que las dificultades no están relacionadas con la cantidad de personal, sino con las exigencias físicas de la actividad, que implica correr y subir y bajar de los camiones de manera constante.
Según explicó, cada trabajador manipula diariamente entre 7.000 y 8.000 kilogramos de residuos. La carga física deriva en lesiones frecuentes, entre ellas torceduras de tobillo, mientras que Disipio denunció irregularidades en la atención brindada por Provincia ART.
Entre las situaciones señaladas mencionó altas médicas anticipadas, falta de cobertura de tratamientos y casos en los que los accidentes son considerados “enfermedades viejas”. En determinados momentos, afirmó, llegaron a registrarse seis o siete trabajadores dados de baja simultáneamente por la ART sin la cobertura correspondiente.
Ante esas situaciones, los empleados deben recurrir a la atención particular o a IOMA y afrontar parte de los gastos con recursos propios. El delegado indicó que el reclamo fue planteado ante el sindicato, el Municipio y el área de Recursos Humanos, aunque hasta el momento no obtuvieron respuestas favorables.
Otro de los puntos cuestionados es la posibilidad de reducir la frecuencia del servicio en algunas zonas y pasar a tres jornadas semanales. Disipio rechazó esa alternativa porque, según explicó, no implica una reducción del trabajo sino una mayor acumulación de residuos por recorrido.
Al espaciar las jornadas, sostuvo, los trabajadores llegan a retirar entre 10.000 y 11.000 kilogramos de residuos en los días de mayor carga, al mismo tiempo que deben cubrir una mayor cantidad de cuadras sin contar con el equipamiento necesario.
En ese contexto, recordó que en 2019 el Municipio realizaba 16 recorridos. Tras la privatización de la recolección en el área céntrica, a cargo de la empresa Malvinas, los recorridos municipales se redujeron a 13.
Las dificultades, según el delegado, se hacen más evidentes durante el turno noche, cuando el volumen de residuos acumulados es mayor.
SUSCRIBITE a esta promo especial