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Recrear una confianza que estaba rota, acercar posiciones, “delinear una agenda legislativa conjunta”, según se explicó oficialmente. Preludio de un posible acuerdo electoral. Todo eso parece haber implicado la reunión de ayer en Casa Rosada entre los delegados de Mauricio Macri, el líder del PRO, y Karina Milei, la arquitecta de la estrategia política de la Libertad Avanza, faena en la que no se mete su hermano el Presidente.
Supuestamente habrá desde ahora una mesa política conjunta, que se reuniría cada 15 días. Ver para creer. ¿Encuentros para que el PRO reciba órdenes o para que los dos partidos consensúen movidas? Eso marcará la supervivencia de la idea.
El deshielo se inició con una llamada telefónica 48 horas antes entre Macri y Karina. La verdad no se toleran mucho. ¿Quien llamó a quien? Por supuesto ayer había versiones sobre eso, tal vez porque el que marcó primero queda como el que va al pie. Naderías.
LOS ASISTENTES
Los emisarios del Gobierno fueron el jefe de Gabinete, Diego Santilli (curioso: aún sigue afiliado al PRO pero está más pintado de violeta que un alfajor Milka) y el funcionario Eduardo “Lule” Menem. Por los amarillos estuvieron los diputados Cristian Ritondo, además titular del partido a nivel bonaerense, y Fernando de Andreis, acaso la persona de la política más cercana a Mauricio. Después se sumaría el presidente de la Cámara de Diputados, el karinista Martín Menem.
Teniendo el cuenta el nivel de acercamiento a LLA que muestra Ritondo en el Congreso, acaso De Andreis haya sido el único que se sintió visitante de verdad.
La reunión se dio en un momento delicado para el Gobierno: acaba de perder varias batallas en el Congreso y acaso se enfrente a la posibilidad de nuevas derrotas con temas que considera importantes. Como la reforma de la carta orgánica del Banco Central, la modificación a la Ley de Inocencia Fiscal o la derogación de las Primarias Abiertas, tal vez el tema en el que está más complicado en lo referido a los números que necesita.
Por lo anterior, el intento de imponer que el temario casi que sólo giró en torno a “la agenda legislativa” suena verosímil y probablemente sea cierto. Pero es claro, y extraoficialmente se daba por descontado, que en la hora y media de charla también estuvo presente la posibilidad de un acuerdo electoral entre las dos fuerzas para el año que viene en momentos en que, desde el PRO por ejemplo, se dio vía libre para que el ex ministro Hernán Lacunza exteriorizara sus pretensiones de ser candidato a presidente con los colores propios. Que no es lo mismo que lanzar una candidatura.
“NO VOLVER A CAER EN MANOS DEL POPULISMO”
“Los participantes destacaron que fue una muy buena reunión y un gran primer paso para construir un trabajo conjunto y blindar el cambio”, se afirmó a través de un comunicado oficial luego del mitín. “Compartimos el convencimiento de que la Argentina no puede volver a caer en manos del populismo. Por eso, esta dinámica de trabajo continuará con reuniones periódicas cada 15 días. También repasamos la agenda parlamentaria de los próximos meses para avanzar con las reformas que necesita la Argentina”, detallaron.
Por dónde pasaría un acuerdo electoral es un tema que se supone trabajoso. ¿Nacional? ¿Por distritos? ¿En todos los rubros? Deberá conversarse mucho. Hay algunas certezas: los macristas defenderán con uñas y dientes la Ciudad de Buenos Aires, el pago chico, el lugar donde empezó todo hace dos décadas. Jorge Macri irá por la reelección y la pretensión máxima es que LLA no presente candidato propio. O sea que no pase lo de mayo del 2025, cuando Manuel Adorni se impuso en las legislativas locales relegando al PRO.
Caído Adorni por su compulsión a gastar como si fuera el fallecido Ricardo Fort, tampoco es que los violetas tiene candidatos de sobra. El gran crédito allí ahora parece ser Patricia Bullrich, ex PRO. Pero la senadora no tendría tantas ansias de municipalizarse y, además, ayer habló de eventualmente rever su postulación si eso favorece un acuerdo con los amarillos.
EN LA PROVINCIA
En la Provincia de Buenos Aires, Ritondo y Santilli -socios eternos de la política desde que eran peronistas- avanzan hacia una alianza donde el Colorado sería el postulante a gobernador, aunque hay versiones en LLA que también lo sitúan en la CABA. Tal vez para torear un poco a Mauricio.
La reunión de ayer fue preparada casi sin antelación. Tal vez sea porque en el Gobierno perciben que el peronismo, el gran opositor en todas sus vertientes, comienza a salir del letargo. Las batallas perdidas en el Congreso por el oficialismo son, en mayor o menor medidas, triunfos para el PJ. Que huele debilidades y se envalentona.
La reciente reunión que juntó a Axel Kicillof, Máximo Kirchner, Sergio Massa y un grupo de gobernadores justicialistas no cercanos al Gobierno curiosamente tuvo la misma lógica de presentación que la de ayer en el oficialismo: hablar de la agenda legislativa, pero en este caso para oponerse a las iniciativas libertarias.
Pero también se habló de otra cosa en el hotel porteño donde se hizo: hasta dónde es posible un acuerdo de unidad entre los sectores internos porque una división del principal partido de la oposición favorecería a La Libertad Avanza.
LA ECONOMÍA DE LA GENTE
El envalentonamiento peronista, el inicio de la salida de una etapa de letargo luego de la piña de 2023, se debe, desde ya, a la disconformidad de sectores medios y medios bajos porque aún no mejora la “economía del metro cuadrado”. Esa que se verifica en familias endeudadas, salarios que no alcanzan porque quedan por detrás de la inflación, servicios que aumentan mensualmente.
El desafío para el PJ es mostrar un discurso, una propuesta, que sepa acertar en la ponderación de ciertas cosas de “lo hecho” por Milei -en especial en lo macro- y presentar ideas que no remitan a “mas de lo mismo”, que no recuerden lo malo de la herencia que recibió el libertario.
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