La disputa interna en el peronismo ingresó desde hace un largo tiempo en una dinámica difícil de frenar. Y esa pelea que protagonizan Axel Kicillof y el kirchnerismo volverá a quedar escenificada el sábado cuando se conmemore una de las actividades más caras a la liturgia peronista: el Día de la Lealtad.
Kicillof convocó para ese día a un acto en La Matanza. No lo hizo en su carácter de líder de su Movimiento Derecho al Futuro, sino como presidente del PJ bonaerense, por lo que se supone que es un llamado para la estructura partidaria integrada por todas las vertientes peronistas.
Pero esa actividad es probable que se le contraponga la que La Cámpora está organizando para ese mismo día frente al departamento de San José 1111 donde cursa su detención Cristina Fernández de Kirchner.
Si bien esa divisoria de aguas no es nueva, se enmarca en el renovado clima de tensión que se registra en el justicialismo, que viene de una semana cargada de versiones envenenadas y declaraciones picantes.
Sectores del kicillofismo salieron a poner en duda que Máximo Kirchner terminara quedándose con la presidencia del Consejo bonaerense del PJ como se había acordado en frebrero de este año en el marco de un cierre por el cual Kicillof accedió a la presidencia del partido. Y lo supeditaron a que el kirchnerismo accediera a votar la vuelta a las reelecciones indefinidas de los intendentes, varada en el Senado, justamente, por la resistencia del camporismo a darle el visto bueno a esa iniciativa que empujan Kicillof y sus alcaldes aliados.
Ese movimiento finalmente fue desactivado por el propio Gobernador que salió a garantizarle a La Cámpora que cumpliría con aquél compromiso político.
DUDAS
Cuando ese clima de tensión no se había disipado, surgió una nueva disputa. Fue cuando el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, puso en duda que el MDF fuera a apoyar una eventual candidatura presidencial de Cristina Kirchner en el caso de que prosperara su reclamo ante la ONU y fuera habilitada a competir electoralmente el año que viene.
El kirchnerismo le saltó a la yugular al funcionario y lo acusó de querer que la ex presidenta siga presa. Ayer, por si faltaba sumar una voz, se sumó la diputada nacional Vanesa Siley, quien insistió en hacer blanco sobre la figura del principal operador político de Kicillof.
Enmarcado en ese clima de confrontación, el Día de la Lealtad se encamina a conmemorarse con actividades separadas.
¿UNA FÓRMULA?
Pero la disputa en el peronismo abre otras ventanas. Desde hace tiempo se especula con qué candidato jugará en una eventual Primaria el cristinismo para enfrentar a Kicillof. Si Cristina Kirchner, claro, no consigue ser habilitada como pretende su núcleo duro
Desde hace algunas horas está al tope de las especulaciones la posibilidad de que el kirchnerismo y Sergio Massa unan fuerzas para presentar una fórmula que se ha dado en llamar “Ma-Ma”. ¿Cómo sería? Massa candidato a presidente y Máximo Kirchner, su compañero en el binomio.
Tanto Massa como Máximo Kirchner se muestran hiperactivos por estas semanas. El tigrense con encuentros reservados y plenarios; el camporista, con recorridas y encuentros con dirigentes de diversas provincias.
Claro que no es la única versión que circula por estas horas: también se habla de que Máximo Kirchner podría ser candidato a gobernador bonaerense.
Todos estos trascendidos, en especial los que tienen relación con el líder de La Cámpora, se robustecieron luego del resultado de la primera vuelta electoral en Brasil, donde Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente detenido Jair Bolsonaro, se impuso al presidente Lula.
En ese marco, se le atribuye a la ex presidenta estar analizando la posibilidad de plantear un escenario parecido: impulsar a su hijo como representante de su imagen y depositario de su potencial electoral, tal como ocurrió con los Bolsonaro en el país vecino.
Todo en el marco de plantar una alternativa a Kicillof, con quien el kirchnerismo parece no tener retorno.
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