Lo que para los manifestantes fue “una marcha pacífica” que el Gobierno “reprimió”, para la Casa Rosada fue “un acto opositor” y “violento”. Desde esa interpretación, el Ejecutivo defendió el fuerte operativo de seguridad que se montó en las inmediaciones del Congreso, epicentro de la Quinta Marcha Universitaria Federal y de los graves incidentes que se registraron en la tarde de ayer entre una parte de los que movilizaron y la Policía.
“Una vergüenza este Gobierno. Están reprimiendo en una marcha pacífica. No cumple con las leyes, gastan millones en operativos y no ponen la plata en universidades. No va a haber lluvia, no va a haber represión, que nos impida seguir en la calle”, advirtió Francisca Staiti, secretaria general de la Conadu histórica, antes de leer el documento de un acto que debió terminar antes por la lluvia y los enfrentamientos.
El texto de los estudiantes planteó que la protesta se realizó en defensa de la educación pública, la soberanía nacional y la democracia. Agregó que el principal reclamo fue por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y cuestionó al Gobierno por no haber aplicado plenamente la norma fue aprobada por el Congreso y ratificada después del rechazo al veto presidencial.
“El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el Poder Judicial nos han dado la razón sancionando una ley, declarando inconstitucional la pretensión del Gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”, expresaron.
Con el presidente, Javier Milei, en Washington, la principal voz del Gobierno en referirse a lo sucedido fue la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien justificó el operativo con un mensaje en la red social X. “Los mismos violentos de siempre. Quieren imponer el caos, desafiar a las Fuerzas de Seguridad y convertir las calles en una zona liberada. El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En la Argentina nadie está por encima de la ley”, sostuvo la funcionaria, con un video de manifestantes rompiendo vallas.
Además, anticipó que desde el Ministerio denunciarán penalmente a los responsables de los daños por resistencia y atentando a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado.
Por otro lado, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, le apuntó en sus redes a Axel Kicillof, presente en la movilización: “Vive en una estudiantina irresponsable”, acusó al Gobernador, quien antes había advertido “que aplicar la motosierra sobre la educación pública, los docentes, los estudiantes e investigadores es un gran error que compromete el presente y el futuro de la Argentina”.
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