En Argentina, las cadenas agroindustriales representaron el 57% de las exportaciones durante el primer semestre de 2026 y crecieron un 18% frente al mismo período del año pasado, según el Monitor de Exportaciones Agroindustriales elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).
El informe analiza 20 complejos productivos a través de distintos indicadores, entre ellos los dólares generados, los volúmenes exportados, los destinos alcanzados y la posición de Argentina dentro del comercio mundial.
Entre los resultados más destacados aparece el complejo girasolero, que registró un crecimiento del 129% y permitió que el aceite de girasol pasara del cuarto al tercer puesto entre los principales exportadores mundiales.
La yerba mate también alcanzó un resultado significativo: Argentina pasó a ocupar el primer lugar entre los exportadores mundiales, después de haber estado segunda.
Otros productos también mejoraron su posición internacional. La cebada pasó del sexto al tercer puesto, los porotos del quinto al tercero y el trigo avanzó del séptimo al quinto lugar.
Soja y maíz mantienen su protagonismo
Más allá de estos avances, las cadenas tradicionales continúan siendo fundamentales para el ingreso de divisas.
El complejo soja generó más de US$9.000 millones durante los primeros seis meses del año y llegó a más de 55 países. Argentina mantiene además el primer puesto mundial como exportador de aceite y harina de soja y el tercero en poroto.
El maíz, especialmente relevante para la región pampeana y el norte bonaerense, generó alrededor de US$4.200 millones, un 7% más que durante el mismo período de 2025.
El cereal llegó a más de 70 países y Argentina ocupa actualmente el tercer lugar entre los principales exportadores mundiales, con aproximadamente el 14% del comercio internacional.
La carne vacuna también mostró una evolución positiva. Sus exportaciones aumentaron un 37% en dólares durante el primer semestre y alcanzaron más de 50 destinos.
Sin embargo, el mercado interno continúa concentrando la mayor parte de la producción: aproximadamente el 73% de la carne vacuna permanece en el país y el 27% se destina al exterior.
El potencial de crecimiento
FADA también analizó el impacto que tendría una eventual eliminación de los derechos de exportación. Según sus estimaciones, las cadenas agroindustriales podrían generar unos US$25.800 millones adicionales y crear más de 500.000 puestos de trabajo.
La proyección contempla un crecimiento de la producción de granos desde un promedio cercano a 126 millones de toneladas hasta unas 196,5 millones.
El informe plantea que una parte de ese incremento podría destinarse a la exportación directa, mientras que otra podría transformarse dentro del país para generar mayor valor agregado.
Para regiones productivas como Pergamino y el norte bonaerense, los datos vuelven a mostrar la relevancia del sector agroindustrial en la generación de divisas, empleo y actividad económica.
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