Ariel Vallejo, el financista que construyó un imperio al calor de sus vínculos con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que preside Claudio “Chiqui” Tapia”, se presentó ayer ante el juez federal Luis Armella y la fiscal Cecilia Incardona para dar su declaración indagatoria en la causa que lo investiga por presunto lavado de dinero y asociación ilícita. En una exposición de apenas 20 minutos, y sin responder preguntas, el empresario rechazó todas las acusaciones en su contra y calificó el expediente como “una causa mediática”.
“Soy inocente. No lavé dinero ni hice ninguna intermediación financiera”, aseguró en el escrito que le presentó al tribunal que también juzga a su madre, Graciela Vallejo.
En su descargo, el empresario intentó justificar el origen de sus bienes. Declaró tener un patrimonio de 1.800 millones de pesos y 110.000 dólares en el banco, y dijo que todo tiene trazabilidad. Explicó que como CEO del holding Sur Finanzas cobraba 70 millones de pesos mensuales, y que la tenencia en moneda extranjera fue adquirida de forma legal tras el levantamiento del cepo cambiario en abril de 2025, a través del Banco Hipotecario. “Mi origen de fondos es lícito, debido a mi esfuerzo, trabajo y el holding de empresas”, afirmó.
Sobre los bienes secuestrados —entre ellos un Mercedes Benz, un Alfa Romeo y un BMW— y las cuentas bloqueadas, Vallejo señaló que desde diciembre de 2025, cuando se realizaron los allanamientos, la empresa dejó de operar y más de cien personas quedaron sin cobrar sus haberes.
Los nexos con el fútbol
La investigación apunta a movimientos sospechosos por más de 880.000 millones de pesos y alcanza a 17 clubes, entre ellos Independiente, Racing, San Lorenzo, Barracas Central, Banfield, Platense y Temperley. En este marco, la Justicia allanó las sedes de la AFA en Ezeiza y en la calle Viamonte, además de las oficinas de la financiera y domicilios particulares.
La supuesta asociación ilícita liderada por Vallejo habría operado desde el 21 de septiembre de 2020 hasta el 1 de diciembre de 2025, época en la que el empresario ganó influencia dentro de la AFA de la mano de Tapia. Tanto es así que el torneo de fútbol local incluso llegó a llevar el nombre Sur Finanzas como sponsor.
Uno de los casos más concretos de la acusación tiene que ver con el club Banfield: en 2023, Sur Finanzas firmó dos convenios por un total de un millón de dólares entregados en efectivo, lo que para la Justicia configuró una maniobra de lavado. Pero Vallejo se consideró víctima ya que, según dijo, ese dinero nunca le fue devuelto.
En su defensa, negó una maniobra de lavado y en su entorno calificaron la causa como “una persecución política o judicial” ligada a sus vínculos con el fútbol.
Sobre las acusaciones por apropiación indebida de tributos, Vallejo reconoció la deuda pero indicó que había un plan de pago en marcha que se interrumpió como consecuencia directa del proceso judicial. “Mi cargo era de presidente y accionista, desconozco la parte administrativa, contable y tributaria”, alegó.
Cómo sigue el proceso
Las indagatorias, que comenzaron a principio de mes, se extenderán hasta finales de junio e incluyen a otras 13 personas. Cuando concluyan, el juez Armella quedará en condiciones de decidir si procesa a los acusados. La fiscal Incardona y el fiscal Diego Velasco sostienen que los contratos de sponsoreo fueron utilizados como instrumentos meramente formales, sin ejecución real, celebrados con la única finalidad de otorgar apariencia de legitimidad a flujos económicos sin correlato efectivo.
Vallejo compareció en Comodoro Py bajo la amenaza concreta de ser detenido: había faltado a una indagatoria previa el 5 de mayo y, aunque la fiscal pidió su detención, el juez la rechazó y le fijó esta nueva fecha bajo apercibimiento de declarar su rebeldía e inmediata captura. Para evitar eso, finalmente eligió presentarse.
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