Con el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) como escenario y con las presencias del intendente, Julio Alak, y del gobernador, Axel Kicillof, la Juventud Universitaria Peronista (JUP) de La Plata renovó autoridades en la tarde de ayer.
El acto, colmado de estudiantes, docentes, decanos y funcionarios universitarios, municipales y provinciales, tuvo un marcado tono electoral, consignas y cánticos que se resumieron en el lema “Axel presidente”.
Fue precisamente el jefe comunal quien se encargó de explicitar el respaldo a una eventual candidatura presidencial del Gobernador, al resaltar la importancia de “ver pibas y pibes que siguen militando y ver que lo hacen junto a quien va a ser el futuro presidente de los argentinos”.
En su discurso, Alak también recordó sus años de militancia universitaria durante la dictadura y los primeros años de la democracia. Evocó su paso por la JUP y destacó el vínculo con el territorio como una de las claves de la construcción política.
En ese marco, el intendente platense planteó que la construcción política requiere “escuchar mucho, abrazarse a la gente y tratar de representar humildemente la problemática” de la sociedad.
Kicillof, por su parte, utilizó el encuentro para poner la mirada en las elecciones de 2027. “Estamos en un momento bisagra, en un momento de definición”, sostuvo, antes de remarcar que el año que viene “se va a jugar una final” y que no solo está en juego el futuro de la Argentina, “sino de Latinoamérica”.
El Gobernador también hizo referencia a las diferencias y disputas dentro del peronismo y planteó la necesidad de construir una alternativa política capaz de ampliar su representación. En ese sentido, sostuvo que no alcanza con las estructuras partidarias existentes y habló de la necesidad de conformar “un espacio amplio”, con capacidad para incorporar a distintos sectores que hoy no se sienten representados.
Buena parte de su intervención estuvo dedicada a cuestionar al gobierno de Javier Milei, al que calificó como “la más enorme estafa que vivió la sociedad argentina en materia electoral” y decretó que “la ultraderecha ya perdió la batalla cultural”.
También apuntó contra Milei por su postura frente a la cuestión Malvinas. En referencia a la anunciada intervención presidencial sobre el tema, sostuvo: “Alguien que se declara admirador de Margaret Thatcher no tiene derecho a decirlo”, y cuestionó que el Presidente busque mostrarse como defensor de la soberanía mientras -aseguró- reivindica a la exprimera ministra británica. “Que se deje de joder”, soltó.
Por otro lado, el mandatario bonaerense criticó la “agresión especial” de la administración libertaria contra las universidades.
Desde la conducción de la Juventud Universitaria Peronista, el secretario general Stefano Vinci y los secretarios adjuntos Guadalupe Miguel, Ramiro Cosarinsky y Ezequiel Godoy coincidieron en cuestionar el “ajuste brutal” aplicado por el Gobierno nacional, a la par que enumeraron las dificultades que atraviesan estudiantes y docentes. En ese contexto, hicieron hincapié en la necesidad de “recuperar la capacidad de escucha y de volver a representar”.
La renovación de autoridades de la JUP, marcada por consignas partidarias
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