El Gobierno de Javier Milei clasificó como secreto militar una nueva adquisición de equipamiento para las Fuerzas Armadas, por lo que se mantendrán bajo reserva los detalles sobre el material que se comprará, los costos de la operación, los proveedores y la fuerza que recibirá los equipos. La medida quedó oficializada este lunes mediante el Decreto 1205/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el Presidente y el ministro de Defensa, Carlos Presti.
La norma establece que las operaciones contractuales vinculadas con la adquisición, identificadas en el expediente EX-2026-97868854-APN-SSGA#MD, quedarán alcanzadas por el régimen de secreto militar. Además, autoriza al Ministerio de Defensa, a través de la Subsecretaría de Gestión Administrativa, a instrumentar los procedimientos necesarios para concretar la compra.
Uno de los puntos centrales de la decisión es que los organismos responsables podrán avanzar con las contrataciones sin cumplir las disposiciones habituales de publicidad y difusión de las actuaciones. De esta manera, el proceso quedará fuera del conocimiento público en sus aspectos centrales.
En el decreto no se especifica qué tipo de equipamiento se pretende adquirir, ni se detallan las cantidades, el origen del material, las empresas proveedoras o el monto que demandará la operación. Tampoco se identifica cuál de las tres fuerzas —Ejército, Armada o Fuerza Aérea— será la destinataria de la compra.
Por qué secreto
Para justificar la medida, el Poder Ejecutivo invocó la Ley de Defensa Nacional, la Ley de Reestructuración de las Fuerzas Armadas y el Decreto 9390/63, que contempla la clasificación como secreto militar de las adquisiciones y negociaciones consideradas fundamentales para la preparación y el empleo de las capacidades militares.
Según los fundamentos oficiales, la naturaleza, las características y la finalidad del material requieren que la información sea conocida únicamente por personas autorizadas, debido a que su divulgación podría comprometer la seguridad nacional y los medios de defensa del país.
La decisión se inscribe en el proceso de modernización y reequipamiento militar que impulsa la administración libertaria. Desde el inicio de la gestión, el Gobierno avanzó con distintas adquisiciones para recuperar capacidades operativas de las Fuerzas Armadas, entre ellas la incorporación de aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca, además de acuerdos para sumar vehículos blindados y helicópteros.
El nuevo decreto también se suma a otras disposiciones mediante las cuales el Ejecutivo recurrió al secreto militar para resguardar operaciones vinculadas con la incorporación de material de defensa. En particular, las compras de los F-16 y sus contratos complementarios ya habían quedado alcanzados por normas de confidencialidad.
Por el momento, no se informó si la nueva adquisición está relacionada con alguno de esos programas o si responde a un requerimiento diferente de las fuerzas. La información oficial disponible tampoco permite establecer el costo estimado ni el plazo previsto para concretar la operación.
SUSCRIBITE a esta promo especial