El Gobierno nacional anunció este miércoles la asignación de 1.500 millones de dólares, equivalentes a unos 2 billones de pesos, provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses para ampliar el acceso a créditos hipotecarios. La medida busca aportar liquidez al sistema financiero y estimular la compra de viviendas, con posibles efectos también en el mercado inmobiliario de Bahía Blanca.
En diálogo con La Nueva., el martillero y referente del sector inmobiliario local Rodrigo Rule consideró que la iniciativa no representa "una solución masiva para el sector", aunque permitirá "ayudar y fomentar nuevos créditos e inyectar liquidez al mercado local".
El especialista señaló que actualmente existe una sobreoferta en el segmento de alquileres de la ciudad. "Hoy en Bahía Blanca vemos muchas propiedades que están en alquiler que cuesta alquilar. Tras la derogación de la Ley de Alquileres, la modalidad de ajuste pasó a ser contractual (frecuentemente cada cuatro meses), lo que llevó a que muchos valores se ubiquen por encima de lo que el mercado hoy acepta o puede pagar", explicó.
En cuanto a las operaciones de compraventa, Rule indicó que la demanda continúa concentrada principalmente en determinadas tipologías. "Bahía Blanca es una ciudad donde se sigue moviendo la venta de unidades de un dormitorio. Es algo que la gente busca, sobre todo de la zona, empujado por la Universidad Nacional del Sur y las universidades privadas", sostuvo.
Para el referente inmobiliario, el anuncio tendrá un impacto favorable en Bahía Blanca, aunque no modificará de manera drástica el escenario actual. "Estos créditos son a nivel país y los bancos los van a empezar a dar, así que van a beneficiar también a los habitantes de Bahía Blanca. El anuncio aportará unos 20.000 nuevos créditos que no darán vuelta el tablero de forma drástica frente al volumen de años anteriores, pero servirá para ayudar y fomentar nuevos créditos e inyectar liquidez al mercado local", consideró.
Cómo funcionará el nuevo esquema
Rule aclaró que la medida no contempla que el Estado entregue préstamos hipotecarios directamente a los ciudadanos. "El Gobierno no va a lanzar créditos hipotecarios directos para la gente; no es un Procrear esto", señaló.
El mecanismo contempla que el Estado licite los fondos del FGS entre las entidades bancarias por períodos de entre uno y cinco años. Luego, los bancos ofrecerán esos recursos a sus clientes bajo determinadas condiciones.
"Los distintos bancos van a competir a qué tasa van a agarrar estos fondos y luego se van a dar vuelta y se lo van a ofrecer a la gente a una tasa que no supere el 7,5% más UVA, que será el tope máximo", explicó Rule.
Respecto de los requisitos, el martillero advirtió que el acceso no será posible para todos los perfiles. "No se trata de una solución masiva para cualquier perfil, ya que los bancos financian habitualmente entre el 75% y el 80% del valor total del inmueble. El comprador debe aportar el saldo restante como ahorro previo, además de afrontar los gastos de escrituración y honorarios profesionales".
Para una propiedad cuyo valor se ubique entre los 80.000 y 100.000 dólares, Rule estimó que los ingresos familiares necesarios también representan una condición importante. "Un promedio de sueldo para sacar un crédito, sumando ingresos familiares entre esposo y esposa, tiene que estar entre los 3.600.000 y 4.000.000 de pesos —es decir, 1.800.000 pesos cada uno—".
Pese a las condiciones de acceso, el referente inmobiliario destacó el potencial de la medida para quienes puedan cumplir con los requisitos. "Permitiría a las familias dejar de alquilar y pagar una cuota muy similar a lo que es hoy un alquiler. Para mí es una buena medida porque la gente se convierte en propietaria".
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