“No somos Suiza, pero estamos mucho mejor; si hay gente que no llega a fin de mes, es mucho menos que lo que había cuando nosotros iniciamos”, aseguró ayer el presidente, Javier Milei, y se remitió a los datos oficiales para destacar que al inicio de su gestión la pobreza alcanzaba al 57 % de la población. “Hoy son 29 %, quiere decir que 28 % de los argentinos salió de la pobreza. Es decir, hay 14 millones de argentinos que están mejor”, dijo en una entrevista radial.
No obstante, de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que publicó el Indec ayer se desprende que la cantidad de pobres habría aumentado en unos 600.000 en los primeros tres meses del año frente al cierre de 2025.
Además, académicos y consultores privados advierten que el pico registrado en los primeros tres meses de la administración libertaria -devaluación y liberación de precios mediante- corresponde a Milei y no a la herencia K, como justifican en la Casa Rosada. Para los especialistas, la baja neta de la pobreza es de 3,5 millones y no de 14 millones, como sostiene el Presidente.
Por otro lado, el mandatario relativizó la queja de comerciantes y pymes con respecto a la baja de la actividad, al afirmar que el consumo está “en un pico histórico”. En ese sentido, rechazó eventuales medidas de alivio al sector: “No voy a entregar mi reputación y legado histórico haciendo la barrabasada que hizo el kirchnerismo”, sentenció e insistió: “No voy a hacer populismo. Voy a morir con las botas puestas”.
También descartó políticas para atenuar la situación de las familias que tomaron créditos y alcanzan niveles récord de mora.
Según argumentó, el aumento de la morosidad “es uno de los efectos colaterales de los ataques del kirchnerismo”. Y planteó que decir que es una problemática que la tiene que arreglar el Estado “es pasarle la cuenta a todos los demás”.
Para el mandatario, quien se endeuda es “responsable” de esa decisión y, al ser consultado por los trabajadores que hoy no pueden afrontar el pago de sus créditos, retrucó: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”.
En la misma línea, agregó que la refinanciación que están haciendo la mayoría de los bancos “es un problema entre privados”, pero confió en que la mejora en la calificación crediticia de la Argentina permitirá reducir el riesgo país y, en consecuencia, abaratar el costo del financiamiento. Según explicó, ese escenario, junto a la baja de la inflación, favorecerá una baja de las tasas de interés y plazos de financiamiento más largos.
“Si yo me meto entre los privados, le voy a tener que tocar el bolsillo a otro, y eso me parece que está mal”, subrayó Milei y destacó que “el riesgo país, que después de la elección estaba en 1.500 puntos, hoy está en 420”. Dijo también que “la economía argentina, con un riesgo país de 500 puntos, puede crecer entre un 7% y un 8%” y pronosticó que “se vienen cosas lindas para la economía argentina en términos de crecimiento, ingresos, consumo, salarios y caída de la pobreza”.
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