La crisis de Flybondi sumó un nuevo frente judicial. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) inició una serie de ejecuciones fiscales contra la compañía por deudas tributarias y la Justicia ordenó embargos sobre sus cuentas bancarias para garantizar el eventual cobro de las sumas reclamadas.
Las demandas fueron presentadas el 11 de agosto y tramitan ante distintos Juzgados Federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias de la Ciudad de Buenos Aires. Un día después, los tribunales intervinientes avanzaron con las medidas cautelares sobre los fondos de la aerolínea.
De acuerdo con la documentación judicial, ARCA inició al menos seis ejecuciones fiscales correspondientes a obligaciones de distintos períodos comprendidos entre marzo y junio de este año.
En cinco de esos expedientes, el capital reclamado ronda los $1.525 millones. A esa cifra debe sumarse un 15% previsto para responder por intereses y costas, por lo que las cautelares podrían alcanzar aproximadamente los $1.754 millones. El monto global podría ser incluso mayor debido a que resta conocer el detalle correspondiente a otro de los expedientes.
En otras actuaciones judiciales relevadas, aparecen reclamos por retenciones de Ganancias, IVA y Bienes Personales que, en conjunto, superan los $1.250 millones, también con adicionales por intereses y costas.
Qué reclama ARCA
Una parte importante de las obligaciones reclamadas corresponde a impuestos y a regímenes de retención y percepción. En estos últimos casos, Flybondi habría actuado como agente encargado de recaudar fondos que posteriormente debían ser ingresados al Fisco.
Entre los conceptos incluidos en los expedientes aparecen retenciones del Impuesto a las Ganancias y del IVA, además de otras obligaciones tributarias.
ARCA argumentó ante la Justicia que los incumplimientos hacían necesarias medidas cautelares para preservar las rentas del Estado y garantizar el cobro de las deudas.
Por ese motivo, solicitó que los embargos alcanzaran cuentas corrientes, cajas de ahorro, depósitos a plazo fijo, inversiones, títulos y otros fondos o valores de los que Flybondi fuera titular o cotitular.
El organismo también pretendía que la medida comprendiera no solamente el dinero disponible al momento de notificarse el embargo, sino los fondos que ingresaran posteriormente hasta completar las sumas reclamadas.
Finalmente, los tribunales dispusieron embargos generales bancarios, aunque con algunas limitaciones respecto del planteo original de ARCA. Entre otras cuestiones, quedaron excluidas las cajas de seguridad.
La medida tiene carácter cautelar dentro de las ejecuciones fiscales y, por sí misma, no supone la suspensión de las actividades comerciales de la aerolínea.
La avanzada de ARCA se produce en uno de los momentos más delicados para Flybondi. La compañía no vuela desde comienzos de agosto, aunque continúa comercializando pasajes, y enfrenta reclamos de trabajadores y exempleados.
Según denunciaron los afectados, la empresa mantiene deudas correspondientes a salarios de junio y julio y al medio aguinaldo con parte del personal que continúa bajo relación de dependencia.
A ese escenario se agregan más de 700 exempleados que aseguran llevar más de tres meses sin percibir indemnizaciones por despidos y acuerdos de retiro voluntario firmados con la compañía y homologados ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo).
También trascendieron problemas vinculados con el pago de aportes patronales, que habrían afectado la cobertura de obra social y medicina prepaga de empleados y exempleados.
Ante la falta de respuestas, trabajadores desvinculados comenzaron a impulsar acciones judiciales contra la compañía y contra el grupo COC Global Enterprise, vinculado al empresario Leonardo Scatturice, que tomó el control de Flybondi en junio de 2025.
Pedidos de quiebra
El deterioro financiero también llegó a la Justicia Comercial, donde se acumulan pedidos de quiebra contra la low cost que hasta el momento no derivaron en una declaración de falencia.
En paralelo, en el mercado crecieron las versiones sobre la posibilidad de que Flybondi recurra a un concurso preventivo de acreedores como herramienta para ordenar sus pasivos y renegociar las obligaciones acumuladas.
Sin embargo, hasta ahora no existe una presentación que confirme ese escenario. Fuentes cercanas a la compañía señalaron que se analizan distintas alternativas para garantizar la continuidad comercial, aunque todavía no estaría definido el camino que seguirá la empresa.
Mientras tanto, las ejecuciones iniciadas por ARCA agregan presión sobre una aerolínea que enfrenta simultáneamente deudas fiscales, reclamos laborales y pedidos de quiebra, en medio de la incertidumbre sobre la continuidad de sus operaciones.
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