El presidente Javier Milei llegó este miércoles a Madrid para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana, pero su primera jornada en España estuvo marcada por una ausencia significativa: pese a haber arribado con tiempo suficiente, decidió no asistir a la ceremonia inaugural encabezada por el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En cambio, optó por reunirse con Santiago Abascal, líder de Vox y uno de sus principales aliados políticos en Europa.
La decisión del mandatario argentino volvió a poner de manifiesto la tensa relación que mantiene con Sánchez, a quien ha cuestionado duramente en reiteradas oportunidades. Aunque no hubo una explicación oficial sobre su ausencia, en el entorno de la cumbre atribuyeron la decisión al cansancio provocado por las 15 horas de vuelo.
La ceremonia inaugural se desarrolló en el Teatro Real de Madrid, donde Felipe VI y Sánchez recibieron a los mandatarios convocados para el encuentro iberoamericano. Allí se pronunciaron los discursos de bienvenida y se realizó un espectáculo cultural que contó con la participación de artistas como Gustavo Dudamel, Jorge Drexler y Lila Downs.
Milei tampoco asistió a la cena de gala que los reyes españoles ofrecieron en el Palacio Real a los jefes de Estado y de Gobierno participantes.
UNA REUNIÓN CON ABASCAL
Mientras los mandatarios compartían la cena oficial, Milei aguardó hasta las 22.30 para encontrarse con Abascal, quien regresaba de una actividad de precampaña en Cuenca, a unos 180 kilómetros de Madrid.
El dirigente de Vox se prepara para las elecciones españolas del próximo 29 de noviembre y mantiene una estrecha relación política y personal con el presidente argentino. Tras el encuentro, la Oficina del Presidente difundió una fotografía de ambos con los pulgares en alto, un gesto característico de Milei.
Como ocurrió en otras oportunidades, los equipos de ambos dirigentes mantuvieron un fuerte hermetismo sobre el contenido de la conversación.
El encuentro se produjo apenas dos semanas después de la última visita de Milei a Madrid, cuando el mandatario argentino pasó por la sede de la Fundación Disenso, vinculada a Vox, y mantuvo una videollamada con Abascal, que se encontraba de campaña en Galicia.
En aquella oportunidad, ambos intercambiaron bromas y expresiones de afinidad ideológica, en una nueva demostración de la cercanía que mantienen desde antes de la llegada del libertario a la Casa Rosada.
La visita se desarrolla en medio de una relación particularmente conflictiva entre Milei y Pedro Sánchez.
El presidente argentino ha dirigido reiteradas críticas al dirigente socialista y a su gestión, mientras que desde el oficialismo español cuestionan las políticas económicas y sociales del Gobierno libertario.
Sánchez buscará aprovechar la cumbre para defender su modelo político, centrado en los derechos sociales, frente a las propuestas de ajuste y reducción del Estado que impulsa Milei.
El encuentro iberoamericano también está atravesado por ausencias relevantes, entre ellas las del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum.
En ese contexto, la presencia del jefe de Estado argentino agrega un componente de tensión política a una reunión cuyo objetivo central es alcanzar una declaración consensuada entre los países participantes.
LA AGENDA DE MILEI
Más allá de su ausencia en los actos inaugurales, está previsto que Milei participe este jueves del plenario de la Cumbre Iberoamericana.
También se incorporó a su agenda un nuevo encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las dirigentes españolas que mantiene mayor afinidad con el mandatario argentino.
Ayuso había sido la única autoridad española que recibió a Milei durante su anterior visita a Madrid y, según trascendió desde su entorno, le había solicitado expresamente que asistiera a la cumbre.
Otra incógnita de la jornada es la posibilidad de un encuentro entre Milei y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien llegó sorpresivamente a la capital española.
Zelenski tiene previsto reunirse con Sánchez y con algunos de los mandatarios presentes en el encuentro iberoamericano, aunque hasta el momento no se confirmó una reunión bilateral con el presidente argentino.
Así, Milei inicia su participación en la cumbre con una señal política clara: mientras evita los encuentros protocolares encabezados por el gobierno socialista español, reafirma su cercanía con Vox, en una visita donde las diferencias ideológicas vuelven a ocupar un lugar central.
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